La Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ) publicó el balance del primer trimestre de 2025 con un GGR de 398,11 millones de euros, un 13,68% más que un año antes, si bien con un ajuste del 2,68% respecto al cierre de 2024.
El reparto por vertical mantiene al casino como motor del mercado con 203,06 millones de euros, 51,01%. Apuestas aportó 165,9 millones de euros, un 41,67%. El póker, 25,52 millones, con 6,41%, y bingo, 3,63 millones de euros, con 0,91%.
Como ya avanzó el regulador, el tirón del trimestre vino de las tragaperras, con un salto del 42,06% interanual, mientras que, en términos trimestrales, punto y banca registró un avance del 33,77%. Y la ruleta, convencional y en vivo, cedió ligeramente.
Estos datos confirman que el consumo se está desplazando hacia productos de entretenimiento continuo y alta disponibilidad, con una cadencia promocional más intensa y oferta de contenido estable.
Casino, el acelerador del mercado
El debate internacional sobre nuevos formatos, como un crypto casino, convive en España con un marco exigente. Solo operan plataformas con licencia estatal, con controles de KYC, trazabilidad de pagos y medidas de juego más seguro. Sobre todo porque el casino es el mercado más importante del sector.
El foco regulatorio español, reforzado desde 2023 con desarrollos sobre entornos seguros, explica parte de la profesionalización del mercado y una mayor disciplina en la captación y retención.
La fotografía por productos deja varios titulares. El crecimiento de más del 40% en slots frente al T1 de 2024 confirma el liderazgo de esta modalidad, que combina disponibilidad 24/7, lanzamientos constantes y mecánicas cada vez más sofisticadas.
Sobre base trimestral, punto y banca (bacará) protagonizó el avance más notable del periodo al crecer un 33,77% frente al trimestre anterior, signo de que el usuario especializado diversifica fuera de la ruleta en busca de volatilidad y sesiones más cortas.
Además, ruleta convencional y ruleta en vivo retrocedieron 3,62% y 2,85% respectivamente, en línea con una normalización del consumo tras los picos de fin de año. Todo ello se traduce en un casino que, sin exhibir un gran salto frente al T4 (+0,09%), consolida su peso sobre el conjunto.
Apuestas con saldo anual positivo, póker y bingo con estabilidad
Las apuestas deportivas cerraron el trimestre con 165,9 millones, lo que supone un +11,17% interanual pero -6,35% trimestral. La contrapartida pre-partido avanzó +3,50% frente al T4, mientras que el en vivo cedió -15,62%. Las apuestas hípicas crecieron +16,62%, y las otras de contrapartida disminuyeron -34,09%.
El ajuste trimestral encaja con la estacionalidad deportiva y con una mayor selectividad en promociones tras los cambios en el marco publicitario, pero el balance a doce meses confirma una demanda resistente. Ya el póker generó 25,52 millones de euros, con -0,11% en la diferencia trimestral y -10,31% en la anual
El cash subió un 4,54% respecto al trimestre anterior, una pauta que sugiere fidelidad de los jugadores más recurrentes y desgaste en eventos programados. En bingo, el trimestre cerró con 3,63 millones de euros, lo que supone un 4,23% más que en el trimestre anterior y un 13,47% menos que en el mismo trimestre del año pasado, confirmando su papel minoritario y muy estable en la cesta de entretenimiento digital.
Jugadores, depósitos y marketing
La media mensual de cuentas activas se situó en 1.748.252, lo que supone un 12,63% más que en el trimestre anterior y un 30,82% por encima del nivel de hace un año, y las cuentas nuevas alcanzaron 190.456, un 14,39% más que en el trimestre previo y un 38,05% más en comparación interanual. También aumentó la intensidad transaccional.
Depósitos con un aumento del 23,85% frente al mismo periodo del año anterior y del 8,13% respecto al trimestre anterior y retiros con un alza del 29,38% interanual y del 10,64% frente al trimestre previo. En marketing, la inversión total ascendió a 164,86 millones de euros, un 1,74% más que en el trimestre anterior y un 43,97% por encima del mismo periodo del año pasado.
Por partidas, el patrocinio fue el gran dinamizador, con un crecimiento del 60,33% respecto al trimestre previo y del 238,67% en la comparación interanual, seguido de promociones, que aumentaron un 14,70% frente al trimestre anterior y un 58,32% respecto a hace un año.
La publicidad retrocedió respecto al T4 (-10,63%), pero avanzó en el cómputo anual (+38,13%), y la afiliación cayó tanto trimestral (-16,57%) como interanualmente (-7,19%). Son cifras coherentes con el giro que trajo 2024 tras la revisión judicial del marco publicitario.
En abril de 2024, el Tribunal Supremo anuló parcialmente varios preceptos del Real Decreto 958/2020 sobre comunicaciones comerciales, lo que introdujo más margen para la publicidad digital, siempre dentro de límites de protección a menores y consumidores, y reordenó las estrategias de inversión del sector.
La lectura de los datos de 2025 sugiere que el patrocinio y las promociones han asumido un papel cada vez más importante en la captación, mientras la publicidad clásica ajusta su peso. El regulador y los tribunales insisten en que se trata de una actividad intervenida por interés general, por lo que el cumplimiento estricto sigue siendo el eje de la actividad comercial.











