El Instituto de Investigación Sanitaria INCLIVA, del Hospital Clínico de Valencia, ha impulsado un ensayo independiente. Y aleatorizado que analiza la retirada de fármacos bloqueantes en pacientes con ICFEp (insuficiencia cardíaca con fracción de eyección preservada). Y sus efectos sobre la intolerancia al esfuerzo y la calidad de vida.
El estudio ‘Retirada de Bloqueantes en pacientes con insuficiencia cardiaca y fracción de eyección preservada’ -que acaba de ser presentado en primicia en la sesión Late-breaking trials del reciente congreso Heart Failure 2021. De la European Society of Cardiology (ESC)- tiene como investigador principal al Dr. Julio Núñez, coordinador del Grupo de Investigación en Insuficiencia Cardiaca y director científico adjunto de INCLIVA. Del Servicio de Cardiología del Hospital Clínico de Valencia. Integrante del CIBERCV. Y profesor titular del Departamento de Medicina de la UV.
La importancia del presente trabajo radica en que hasta la fecha existen escasas estrategias terapéuticas que hayan mostrado ser útiles en este tipo de pacientes. En la actualidad, la mayoría de los pacientes con ICFEp (entre un 70% y un 80%) se tratan con betabloqueantes sin existir evidencia sólida sobre su eficacia clínica.
Un estudio realizado en dos centros españoles
El estudio se ha desarrollado en dos centros españoles (Hospital Clínico de Valencia y Hospital de Denia). E incluyó un total de 52 pacientes con insuficiencia cardiaca con fracción de eyección preservada e incompetencia cronotrópica del esfuerzo (ausencia de taquicardización con el esfuerzo). El estudio evaluó el efecto de la retirada de fármacos betabloqueantes sobre la capacidad máxima de esfuerzo a corto plazo.
Asimismo, la Dra. Patricia Palau, del mismo grupo de investigación de INCLIVA e investigadora de este proyecto, explica que el objetivo era “evaluar el efecto sobre la capacidad funcional máxima de la abstinencia de betabloqueantes en pacientes con insuficiencia cardíaca. Con fracción de eyección preservada e insuficiencia cardíaca documentada”. Sin embargo, los principales criterios de valoración fueron los cambios a corto plazo en el VO2 máximo y el porcentaje de VO2 máximo previsto. Así como los cambios en la calidad de vida, biomarcadores y parámetros diastólicos (relajación) del ventrículo izquierdo.












