La banda valenciana Benito Kamelas fue la encargada de inaugurar la velada en el Auditorio del Roig Arena con un directo intenso que se prolongó durante cerca de hora y media.
Desde los primeros acordes quedó claro que el concierto sería una descarga de rock sin concesiones. Con una puesta en escena directa y una energía constante, el grupo fue desgranando algunos de los temas más representativos de su trayectoria.
Canciones como “Ayer soñé”, “He decidido” o “El renacer del guerrero” fueron coreadas por un público entregado que respondió con entusiasmo a cada uno de los clásicos.
El momento más emotivo del concierto
Uno de los puntos álgidos de la actuación llegó con “Aquellas cosas que solíamos hacer”, uno de los himnos más celebrados de la banda.
La canción generó un momento de comunión total entre artistas y público, que prácticamente recitó la letra de principio a fin, convirtiendo el auditorio en un gran coro colectivo.

La Fuga toma el relevo con su rock directo
Tras la actuación de Benito Kamelas, llegó el turno de La Fuga, una de las formaciones más consolidadas del rock urbano en español.
La banda cántabra, con más de tres décadas de trayectoria, volvió a demostrar su reconocida solvencia en directo en su estreno en el recinto valenciano. Su propuesta, basada en guitarras contundentes y letras honestas, conectó rápidamente con los asistentes.
Una sucesión de clásicos que enciende el Roig Arena
El repertorio de La Fuga se convirtió en una sucesión de himnos del rock nacional.
Temas como “Por verte sonreír”, “P’aquí, p’allá” o “Primavera del 87” protagonizaron algunos de los momentos más intensos de la noche, con el público cantando cada verso.
La actuación confirmó el carisma y la vigencia de la banda sobre el escenario, consolidando una velada que celebró la fuerza del rock español.

Una noche para reivindicar el rock en español
El doble concierto de Benito Kamelas y La Fuga dejó una noche marcada por la energía, la nostalgia y la conexión con el público.
Con cerca de 2.000 asistentes, el Auditorio del Roig Arena se convirtió en el escenario de una auténtica celebración del rock nacional, demostrando que este género sigue contando con una comunidad fiel y apasionada.













