En la Plaza de Colón de Madrid se reunieron miles de personas en la mañana de ayer. Según las cifras de la Delegación del Gobierno fueron en torno a 25.000 personas. Las fuentes de la Policía Local de Madrid contabilizaron entre la plaza y las avenidas aledañas en torno a 126.000 personas.
Todos estaban convocados bajo la Plataforma cívica ciudadana «Unión del 78» que encabeza Rosa Díez junto al filósofo Fernando Savater. Era un acto para mostrar la total repulsa a los indultos del Presidente Pedro Sánchez. Que tiene previsto utilizar esta figura legal constitucional para sacar de prisión a los políticos presos y condenados por el Procés. Las penas se inpusieron y han sido ratificadas por sedición, pero también por malversaciónd e caudales públicos.
Muchas voces, incluso dentro del tribunal de mayor rango en nuestro país, el Tribunal Supremo, han diferido de este mecanismo y dudan de la legalidad del mismo. Ya que para que se de el indulto el reo ha de arrepentirse públicamente de sus actos y solicitar él mismo el indulto.
Los presos del Procés no han iniciado personalmente esa solicitud. Además han expresado que «lo volverían a hacer». Por cuanto volverían a delinquir. Pero de fondo está el propio sillón de la Presidencia del Gobierno. Así, Pedro Sánchez necesita del apoyo de los votos de los independentistas para seguir ocupando la Moncloa. Por lo que muchos políticos e incluco juristas hablan del «peaje que paga Sánchez por ocupar la Moncloa».
Una polémica concentración llena de dificultades
Esta concentración de Colón no ha estado exenta de polémica. Así, los asistentes no han podido retransmitir el acto en riguroso directo, ni siquieras los medios allí presentes, excepto el Canal 24 horas de TVE. Muchos se quejaban de que la red 5G estaba inoperativa. Incluso muchos de los asistentes se quejaban de que en la plaza no tenían cobertura telefónica en sus terminales. Lo que parece ha sido fruto de la presencia de múltiples inhibidores de frecuencia que hacían casi imposible las comunicaciones en la Plaza.
Igulamente y de manera extraña, el grupo electrógeno que debía proveer de energía para realizar los parlamentos y sacar el sonido por altavoces ha sufrido una extraña avería. Con lo que mientras se ha sustituído por otro, el acto ha empezado con más de una hora de retraso sobre lo previsto.
Presencia política
Líderes nacionales de varias formaciones políticas han estado presentes en Colón, auqnue esta vez separados. Así, se ha visto gran presencia de la cúpula del PP y de Inés Arrimadas y Ciudadanos, También ha acudido Santigo Abascal y algún dirigente más de Vox. En este acto en el que como ha dicho Rosa Díez «todos los constitucionalistas cabemos independientemente de su color político».
Reacciones del gobierno
Desde el gobierno aseguran que los que han acudido a Colón «no quieren resolver el problema de Cataluña«. Asegura la vice-presidenta del Gobierno que «no entienden que hay que avanzar». Así, siguen desde el gobierno y desde el círculo de Pedro Sánchez apostados en la proclama de que los indultos a los políticos catalanes se dan para «avanzar». Ya esta semana el President Chimo Puig afirmaba que para avanzar había que indultarles, si no «España se queda en un callejón sin salida». Pero afirmar que la legalidad es un callejón sin salida es hacerle un flaco favor a la Constitución española y al ordenamiento jurídico español.
Por su parte, Ione Belarra, en el congreso que la ha elegido como líder de Podemos, aseguraba que esta manifestación es «una foto en blanco y negro» de un rancio pasado de España. Desde Unidas Podemos se ha incentivado esta solución y se habla de una total amnistía a los que socavaron el órden constitucional. Tratan de vincular al constitucionalismo y el respeto a la legalidad a la extrema derecha porque la mejor defensa es un ataque y este es un ataque directo a la democracia de España.









