Esta semana será decisiva para la Comunitat Valenciana. Las decisiones que se tomen tendrán consecuencias y marcarán a varias generaciones y hasta nuestras vidas.
Los números de la pandemia horrorizan y a este ritmo acabaremos enero con más de 1.000 fallecidos por COVID en la Comunitat Valenciana. Los hospitales están saturados, a pesar de las llamadas a la calma. Se abren hospitales de campaña trasladando al persoans desde sus centro de referencia, porque no disponen de personal propio.
Al ritmo de ingresos hospitalarios ( más de 500 desde el viernes) los hospitales de campaña estarán al 100% de su capacidad este próximo viernes.
Si comparamos los datos respecto al viernes nos da las cifras tremendas de 501 personas ingresadas más desde el viernes.
- Castello tiene respecto al viernes 31 ingresados más y mismo en UCI.
- Alicante tiene respecto al viernes 255 ingresados más y 20 más en UCI.
- Valencia tiene respecto al viernes 215 ingresados más y 27 más en UCI.
¿Qué pasará cuando se llenen los hospitales de campaña?
No existe un Plan B, de momento cuando eso pase. Pero al ritmo de contagios, un 10% de los mismos en una semana requerirán cuidados hospitalarios. Este fin de semana han sido casi 17.000 nuevos casos detectados. Según la propia estadística, 1.700 requerirán el fin de semana que viene cuidados hospitalarios, y de ellos aproximadamente un 10% ingresarán en UCI, son 70.
Unos números que asustan y que hace preveer a una semana vista lo que ocurrirá a este ritmo de contagios.
Una persona en UCI de media está casi tres meses. Los que no superan esa cifra o fallecen o experimentan una mejoría por sus condiciones físicas o epidemiológicas.
Las medidas que se tomen tardarán más de 15 días en demostrar resultados
Las medidas no pueden llegar siempre tarde, porque luego para ver resultados tardan al menos 15 días en llegar a la población. «Toda medida tiene su consecuencia» afirma el President, ¿pero y las consecuencias de no tomarlas quién las asume?.
Es elegir entre susto o muerte, pero se han de implementar medidas de acompañamiento reales y eficaces, no sólo se puede quedar en promesas de fachada.
La vacunación
A esto se añade los problemas de Pfizer en servir las vacunas. Ya ha afirmado a la UE, que es su comprador, que sólo se compromete a distribuir la mitad de las dosis pedidas por la UE. Tenemos un problema, por cuanto España perderá esa mitad de dosis. Ahora hemos de ser más cuidadosos que nunca en trazar un Plan de Vacunación realista trazado en una estrategia que recoja esta nueva situación.
No podemos fiar nuestro futuro a la esperanza. Tampoco a la buena fe de las personas
Hastío generalizado de la población
Intrínseco en el ser humano es su socialización y existe ya tras 9 meses un hastío con la situación de la pandemia. ¿Sirvió ahora de algo el confinamiento de tres meses? Gran parte de la población se pregunta por esto, y quizá parte de la clase política. Por ello tiene miedo a tomar una nueva decisión y sólo piensa en su coste electoral.
Los gestores han de saber gestionar en tiempos de bondad y se demuestra su valía en tiempos de gran dificultad como éstos.
Negacionistas
Los negacionistas cada vez hacen más ruido, pero quizá hemos de preguntarnos por el error de comunicación de las autoridades que ha provocado estos hechos. No hemos visto imágenes de fallecidos, ni les hemos puesto cara. Tampoco de las UCIS y de la impotencia del personal sanitario.
Las autoridades han pecado de exceso de celo en creer que la población no era madura para poder interiorizar la dureza de la situación. Este hecho se les ha ido de las manos y ha dado pie a los negacionistas que incluso afirman que los hospitales son atrezzo.
Múltiples errores cometidos
Se han cometido múltiples errores, pero el fallo como sociedad será no haber aprendido nada de los mismos. El fallo será no alzarnos TODOS juntos y sólo utilizar esas palabras como marketing electoral. No nos podemos permitir seguir como estamos y esta semana será decisiva. Estamos ante la dura disyuntiva del ser o no ser. De ir hacia el precipicio y asumirlo o de empezar desde 0. Protegiendo la salud y luego centrando esfuerzos en las personas, las empresas, los trabajadores.
No podemos seguir inventando planes que nunca se cumplirán. Debermos de centrar esfuerzos en no dejar a nadie atrás. Tampoco podemos caer en el debate político del «y tú más». Ya es hora de decidir si somos una sociedad madura y de que TODOS nuestros políticos estén a la altura, ¿lo estarán?









