Hoy queremos exponer de forma aséptica las frías cifras para que cada cuál saque su propia conclusión.

Haga el lector una simple búsqueda en internet y según los datos censales la Comunitat Valenciana posee una población de 5.045.885 personas censadas. Hay que añadir personas en situación irregular ( se calculan unos 10.000) y comunitarios que residen una larga temporada o no están censados como pasa en muchos municipios costeros de Alicante.

Según el Ministerio de Sanidad y sus cifras, la población a vacunar en la Comunitat Valenciana es de 4.488.459 personas. Esto supone una desviación de  557.426 persoans menos que las que reconoce el propio INE. Son personas de menos de 12 años y otras personas no censadas en los datos de Sanitat.

Así, la cifra oficial de vacunados con las dos dosis, o en el caso de Jenssen con la monodosis, es de un 58,7%

Inmunidad de grupo, jugando con las cifras

Así, las autoridades juegan a ser trileros con una guerra de números, calculando la inmunidad de grupo de en torno al 70% sólo con la población a  vacunar y no la total. Así, sale que está vacunada un 58,7% de la población.

Pero con los datos oficiales del INE, y sacando de la ecuación a extranjeros comunitarios, sin papeles,… y sobre la base total de la población sólo está inmunizada un 52,19% de la población.

Una cuestión de estado, que como las cosas de palacio, va muy despacio. Así, tras 7 meses sólo la mitad de la población vacunada estaría inmunizada con la vacuna completa.

Las deficiencias de las vacunas

La vacuna es la herramienta más eficaz para luchar contra la letalidad de la pandemia, pero las farmacéuticas reconocen que aún así un 10% de la población vacunada no genera inmunidad suficiente. De ahí la importancia de alcanzar lo antes posible la mayor inmunidad de grupo en la sociedad. Así, estamos muy lejos de esa inmunidad de grupo del 70% de la población que nos permitirá relajarnos tímidamente.

Las polémicas medidas y protocolos actuales no ayudan a luchar contra la pandemia

Según el propio Ministerio de Sanidad y sus protocolo, una persona vacunada con pauta completa que sea contacto estrecho de un contagiado no deberá guardar cuarentena, y por tanto no tendrá baja laboral. Por cuanto deberá adoptar medidas extraodinarias de protección, pero deberá ir a trabajar.

El problema es que muchos de los médicos de atención primaria has recibido por nota interna, como es el caso de La Ribera, una nota indicando que a no ser que tengan sintomatología, si el positivo está vacunado, no se le efectuará baja laboral. La mayoría de estos médicos se han negado a seguir este protocolo y siguen dando bajas.

«¿qué sentido tiene que yo no de la baja laborala  un contagiado y éste vaya a trabajar a su puesto laboral si es cocinero o camarero en un bar o restaurante’. Se pregunta un médico de atención primaria sorprendido y cabreado a dos bandas por esta decisión que nadie puede entender si queremos frenar la pandemia y su avance.