El portavoz de Transporte del Grupo Popular en Les Corts, José Forés, ha denunciado la situación de «absoluto colapso por incompetencia de Tráfico», que mantiene a 48.000 valencianos en lista de espera para obtener el carné de conducir.
Según ha señalado, esta situación «lastra, en muchos casos, la oportunidad de acceder al mercado laboral». Además, agrava «la asfixia que atraviesa el sector», hasta el punto de que, según sus datos, 53 autoescuelas de la Comunitat Valenciana se han visto obligadas a cerrar pese a tener clientes.
Esperas de hasta un año para examinarse
Forés ha precisado que algunos alumnos tienen que esperar hasta un año para obtener el permiso de conducir. Otros, según ha denunciado, se ven obligados a trasladarse a otras comunidades autónomas debido a la falta de personal examinador.
El diputado popular considera esta situación «impresentable y tremendamente grave». Asimismo, ha criticado que jóvenes y profesionales del volante tengan dificultades para acceder al examen mientras Hacienda incrementa la recaudación mediante las tasas de Tráfico.
Según Forés, muchos aspirantes deben renovar estas tasas porque caducan antes de que puedan realizar la prueba.
El PP compara los ingresos de Tráfico con el gasto en examinadores
Como ejemplo, Forés ha señalado que Hacienda, a través de Tráfico, obtuvo en 2025 un superávit de 10.144.967 euros en la Comunitat Valenciana.
De esa cantidad, ha detallado que Valencia registró 5.582.175 euros, Alicante 3.497.599 euros y Castellón 1.114.967 euros. Frente a estas cifras, el gasto bruto de toda la plantilla de examinadores asciende, según el diputado, a 2.672.842 euros.
«Habiendo excedente de dinero en caja, ¿qué motivo hay para no contratar al personal necesario?», se ha preguntado.
El déficit de examinadores en Valencia
A juicio de Forés, esta situación responde a una «pura incompetencia» y a un «afán de perjudicar a los valencianos desde el Gobierno de España». El portavoz popular ha respaldado esta afirmación con una comparación de las ratios de examinadores.
Así, ha asegurado que Valencia necesitaría 64 examinadores para contar con la misma plantilla que Albacete. Si tuviera la misma ratio que Cuenca, precisaría 70. En cambio, si alcanzara la proporción de Teruel, serían necesarios 82 examinadores.
Además, ha comparado la situación de Valencia con otras provincias españolas de menor población. Mientras Valencia cuenta con un examinador por cada 67.000 habitantes, Teruel dispone de uno por cada 34.000.
Por su parte, Sevilla cuenta con un examinador por cada 50.000 habitantes. Zaragoza tiene uno por cada 49.000, Las Palmas uno por cada 48.000 y Murcia uno por cada 56.000 habitantes.
«No existe ninguna razón objetiva que justifique que los valencianos soporten un déficit de 20 examinadores, absolutamente imprescindibles para restablecer el servicio», ha afirmado.
Asimismo, Forés ha recordado que entre 2021 y 2025 Valencia incorporó un nuevo examinador por cada 300.000 habitantes. En cambio, provincias como Lleida y Girona obtuvieron uno por cada 52.000 habitantes.
El GPP exige cambios inmediatos en la DGT
Para Forés, se trata de «un problema muy serio», cronificado desde hace más de tres años. Sin embargo, considera que tendría una solución rápida si se contratara el personal necesario.
En este sentido, ha asegurado que «ya no caben más parches ni más excusas». También ha criticado a la delegada del Gobierno, de quien afirma que lleva siete meses sin responder a las llamadas de la patronal valenciana de autoescuelas.
Por todo ello, y ante el que considera un constante «desprecio» de la DGT hacia las necesidades de la Comunitat Valenciana, el Grupo Popular en Les Corts exige el cese inmediato del director general de la DGT y de los jefes provinciales de Tráfico en la Comunitat Valenciana.





