El Ayuntamiento de Valencia ha decidido asumir de forma urgente la limpieza del nuevo cauce del río Turia, tras la acumulación de sedimentos provocada por DANA, que ha reducido de forma significativa su capacidad de desagüe. La alcaldesa, María José Catalá, ha anunciado una inversión municipal superior a los 10 millones de euros, ante la inacción de la Confederación Hidrográfica del Júcar y la ausencia de apoyo por parte del Gobierno central.
“El nuevo cauce del Turia tiene un problema serio de capacidad debido a los sedimentos que dejó la DANA. Si llegan lluvias fuertes, podría desbordarse. Ya estuvo a solo medio metro de hacerlo”, ha advertido Catalá. Desde que pasó la DANS, el arrastre de agua, lodos y sustancias orgánicas ha provocado el crecimiento exponencial de la vegetación. Algo que consideran un peligro por lo que supone de «tapón» en caso de una nueva avenida de agua.
Valencia asume la limpieza del Turia ante la inacción de la Confederación Hidrográfica
La alcaldesa ha explicado que el Ayuntamiento se dirigió a la Confederación Hidrográfica del Júcar, quien tiene la competencia para realizarlo, para solicitar una limpieza urgente del cauce, pero no recibió una solución. “Su respuesta fue: si tienen prisa, limpiarlo vosotros”, ha denunciado. Ante esa negativa, el consistorio ha decidido asumir directamente los trabajos: “Y eso es lo que vamos a hacer, una vez más, a pulmón, con recursos propios”.
El Ayuntamiento de València ya ha solicitado en varias ocasiones a la Confederación Hidrográfica del Júcar la petición de limpieza del cauce nuevo. En concreto, el 28 de febrero el Ayuntamiento de València le envió a la Confederación Hidrográfica un informe técnico del estado del río a su paso por la ciudad y una solicitud de limpieza. Y la Junta de Gobierno Local del 13 de junio también aprobó, a propuesta del concejal del Ciclo Integral del Agua, una moción en el mismo sentido.
La indiferencia del Gobierno central frente a la colaboración activa de la Generalitat
Catalá ha contrastado la respuesta del Gobierno central con la de la Generalitat Valenciana, a la que ha agradecido su colaboración. “No tuvimos que pedirles ayuda porque ya estaban trabajando para dárnosla. Mientras que desde el Gobierno de España, cuando pedimos ayuda, no nos la dan”, ha afirmado. En ese sentido, ha destacado la reciente firma de un convenio con la Generalitat para actuar sobre el colector norte, que también presenta problemas de capacidad.
Son así dos formas distintas de gestión institucional: La del Gobierno de España, que responde con indiferencia, y la de la Generalitat, que responde con hechos. Una nos obliga a actuar solos; la otra, a colaborar en soluciones reales.






