El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha apelado al espíritu de diálogo, consenso y entendimiento que inspiró la Constitución de 1978 para seguir avanzando en la reconstrucción de la Comunitat Valenciana tras las riadas y la DANA de 2024
Durante el acto conmemorativo del Día de la Constitución en el Congreso de los Diputados, ha insistido en la necesidad de cooperación total entre administraciones y ha adelantado que Generalitat y Gobierno de España ultiman la fecha de una reunión clave para coordinar la recuperación.
El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha reivindicado este viernes el espíritu de “diálogo, consenso y entendimiento” de la Constitución Española como vía imprescindible para avanzar en la reconstrucción social, económica y emocional de la Comunitat Valenciana tras la DANA y las riadas de 2024.
Generalitat y Gobierno están a punto de cerrar una fecha para coordinar la reconstrucción post-DANA
Ante los medios, tras asistir al acto institucional del Día de la Constitución en el Congreso de los Diputados, el jefe del Consell ha destacado que solo la colaboración efectiva entre todas las administraciones permitirá responder con rapidez y justicia a las necesidades de los municipios y familias afectadas. En este sentido, ha confirmado que ya se han producido contactos entre la Generalitat y el Gobierno de España y que ambas partes “están a punto de fijar una fecha” para una reunión destinada a coordinar los trabajos de recuperación.
Pérez Llorca ha puesto en valor el espíritu constituyente de 1978, fruto del consenso entre sensibilidades muy distintas, para subrayar su compromiso de “recuperar puentes y vías de comunicación” con los afectados y con los familiares de las víctimas. Ha insistido en que la sociedad valenciana demanda menos confrontación política y más entendimiento, especialmente en momentos de especial impacto como los que ha dejado la DANA.

La reconstrucción debe ser “física y también moral”, defiende el jefe del Consell
El president ha reclamado altura de miras y responsabilidad institucional para impulsar una reconstrucción “no solo física, sino también moral”, atendiendo tanto a las infraestructuras dañadas como al desgarro emocional provocado por la tragedia. Según ha recalcado, es obligación de los poderes públicos estar a la altura de lo que exigen los ciudadanos.






