Ayer tarde el barrio valenciano de Orriols volvió a vivir una nueva jornada reivindicativa. centenares de personas salierona  sus calles para exigir que «con delincuencia no hay convivencia».

Esta manifestación se produjo tan sólo un día después de que el alcalde Joan Ribo les citara de nuevo en el Consistorio Municipal. En el que de nuevo les prometió que se iba inmediatamente a poner en marcha una mesa enter vecinos y distintas concejalías municipales. Pero los vecinos no se fían ya del Ayuntamiento y le exigen cumpla sus promesas incumplidas anteriormente una y otra vez.

La desinformación municipal

Este barrio de clase trabajadora está sufriendo un brote de delincuencia en los ultimos meses. Una delincuencia generalizada en la ciudad tal y como indican las cifras del propio Ministerio, que afirma que ha aumentado un 38,8% en un sólo año. Por contra la campaña de publicidad municipal afirma que la Ciudad tiene ahora «unas tasas de delincuencia más bajas de la historia». Esto así porque lo compara con cifras de hace 10 años. Una estratagema que trata de desinformar y luchar contra unas cifras reales que son contundentes y aterradoras.

Así, la estrategia del Gobierno de Ribó y Sandra Gómez pasó de la negación total inicial a la desinformación vertiendo cifras en la opinión pública para causar desinformación y ahora ha pasado a la fase de promesas, una vez más.

Toda esta estrategia trata de ocultar las escasas inversiones y el abandono de los barrios de la Ciudad en los últimos años. En resumen, la falta de gestión municipal y la incapacidad de dar respuestas a los problemas diarios de cualquier barrio de valencia.

Falta total de inversiones en los barrios

El gobierno que «iba a luchar por las personas y acabar con los grandes eventos» ha pasado a tragarse sus propias palabras. Ahora ya no son inversiones como la Copa América, pero hbo Open de Tenia en la Plaza de Toros con una fuerte inversión municipal. Hay grandes eventos deportivos igualmente. Los barrios por su parte sólo han visto inversiones en carriles bici y peatonalizaciones.

Los servicios sociales en la Ciudad están completamente desbordados, con una falta de medios acuciante y con un personal completamente insuficiente. No se han construído centros sociales, ni se ha invertido en alternativas educaciones o de ocio. En resumen muchos ciudadanos han pasado de ver a este gobierno com la gran esperanza a asegurarse desilusionados con las continuas cortinas de humo.

Orriols en un barrio humilde, trabajador, que necesita la atención diaria y el mimo de los servicio municipales, pero como lo necesita Torrefiel, La Malvarrosa, Tendetes, o zonas deprimidas como La Fuensanta y Nazaret.

Todos estos barrios ven atónitos la falta de interés municipal total y cómo los servicios municipales no atienden sus demandas. Sólo se saben hacer carriles bici, gastar millonadas en nuevas marquesinas de la EMT, pero para ser atendido por los servicios sociales hace falta más de tres meses de espera para una primera visita.

Ribó trata de controlar con promesas a los barrios

Así, ahora Ribó trata de controlar con promesas a los barrios después de haberlos olvidado durante todo su mandato. Justo de lo que acusaba a su predecesora Rita Barberá es lo mismo que ha hecho en 6 años de gobierno olvidarse de los barrios y sus necesidades fundamentales. En cambio les ha dado pérgolas fotovoltaicas, carriles bicis y peatonalizaciones, que parece ser es lo único que sabe llevar a cavo este gobierno municipal en los últimos años.

Un Gobierno municipal completamente dividido hasta en un tema fundamental como es éste. El PSPV y Compromís cada uno a la suya y con recetas y soluciones distintas, pero ni siquiera el interés de los vecinos y la desesperación vecinal les hace ir juntos de la mano. Un vergüenza municipal que debería tener responsabilidades.

Llama la atención además, la falta total de contundencia de la Federación de Vecinos de Valencia, que no ha estado junto con las reivindicaciones de muchos barrios y se traga los sapos de un Ayuntamiento completamente alejado de la realidad. Cuando no, acude de forma testimonial, una fuerza reivindicativa ya perdida en María José Broseta y su ejecutiva. Se hace evidente la falta de rotundidad y reivindicación de épocas pasadas. Ahora no pasa por su mejor época y esto es evidente.

Las inversiones municipales se centran en carriles bici y peatonalizaciones y el Ayuntamiento se ha convertido en emisor de desinformación

Las inversiones municipales se siguen centrando en peatonalizaciones, carriles bici, nuevos diseños de avenidas y supermanzanas, pero olvidan a los barrios. Ni cuidan a los barrios de más alto poder adquisitivo ni a los más humildes, todos están olvidados. Una degradación que se extiende por la Ciudad, eso sí, una ciudad en bici, pero donde la delincuencia se ha disparado y el Ayuntamiento la combate con desinformación y parece que «FaneNews».