Pedro Sánchez no defrauda nunca, porque las sorpresas siempre están a la orden del día.

Así ayer empezó un debate bronco, en el que fueron protagonistas tres partidos. El propio PSOE, el PP y Cs. Los demás parecían invitados a una fiesta como segundones, o esa sensación estaba en el aire.

Constantes referencias a Cataluña aunque no suficientes para el independentismo

Los distintos grupos menores, como el diputado valenciano Baldoví desaprovechó una vez más su intervención y nuevamente hizo referencias a Cataluña, olvidando que es diputado por Valencia y no por Cataluña.

Pedro Sánchez hizo un discurso largo, en el que la única referencia a la Comunitat Valenciana fue al joven alicantino con las mejores notas, para hablar de que la educación «da oportunidad a todos».

El debate de Sánchez se centró en el PP y Cs a los que no paraba de hacer referencias y recordar su «deber de estado» para «garantizar la gobernabilidad de España». A Podemos le recordó que su gobierno es colaborativo, y que ofrecen cargos, pero noa ceptan imposiciones.

Enfrentamiento entre Sánchez e Iglesias

Pablo Iglesias y Podemos se plantan ante Pedro Sánchez y le recriminan su acttud una y otra vez y les enfada mucho su discurso, agrandando las deiscrepancias.

Los independentistas no defraudaron tampoco. Acudieron con tallos de margaritas amarillas y no pararon de repetir el mantra » se atropellan los derechos humanos», pero olvidaron la propia Constitución y sus límites. Sus «presos» estuvieron presentes en todo momento en el debate. hablando nuevamente de represesión, y estado de represor…

A Pedro Sánchez le recordaban una vez más, sus palabras de tender puentes y el diálogo con Cataluña, del que dice que ha hecho justo lo contrario. Le recuerdan que no se ha «implicado» y que no tiene credibilidad por no dialogar con Cataluña ni derogar leyes como la ley mordaza.

Un PNV que le recordaba no sabían nada de su proyecto político y necesitan alguna cosa para negociar

El grupo vasco del PNV le recordaba nunca le dijo que sí, y anuncian su abstención en la primera votación y que no les ofrece nada. Afirman no tener claro el programa de gobeirno ni los socios, con loq ue no ha habido negociación, y así se abstienen.

El PP de Casado fue muy crítico con Sánchez y el PSOE, y le recordó que en su largo discurso no citó ni a independentistas ni a Podemos de los que dicen son sus socios preferentes. Una frase marcó su discurso: «Con los radicales puede ser investido pero no gobernar».

Por su parte, Rivera y Ciudadanos acusó a Sánchez de tener un «plan» que piensa ejecutar con una «banda» en la que ha incluido a Podemos, los independentistas catalanes, como Torra y Puigdemont, y Otegi. Le recriminó el querer «criminalizar» a todo aquel que no tenga carnet del PSOE.

Vox y Abascal en estado puro

Vox tuvo su primera puesta de largo recordando el pasado, y con un lenguaje bronco. Le recordó sus amiguismos con Otegi y el terrorismo al que invitó a RTVE. También le afeó que la «españa que madruga no lo quiere». También recordó el salto de la valla de Melilla de esta semana. Le dijo que tienen una hoja de ruta para «blanquear el terrorismo».

Abascal también le dijo que «no van a conseguir sus objetivos políticos o criminales». Para volver a hablar de la «izquierda y los progres». Le señaló que su NO es claro. Y que esa abstención por patriotismo ni la contemplan.

Los independentistas le recuerdan a Sánchez salió elegido Presidente con sus votos

Los independentistas catalanes y vascos le recuerdan siempre que gracias a ellos fue presidente y prosperó al moción de censuara contra Rajoy. Ahora le dicen no le van a apoyar porque entienden ese Sánchez ha cambiado.

Podemos le exige vicepresidencias y ministerios para los suyos, si bien acepta dejar fuera de esos nombres a Pablo Iglesias.

Una votación que presumiblemente perderá Pedro Sánchez y se deberá celebrar de nuevo en 48h.

Muy dificil situación la de Sánchez. Hoy sigue la sensación de que el juego tiene como protagonistas al PP, PSOE y Cs y los demás tratan de meter baza.

Hoy seguramente será reachazada la candidatura de Sáncez y tendrá 48h para negociar la segunda votación, que se presume cada vez más complicada. Aunque las elecciones generales, otra vez, están cada vez más y más cerca.