La consellera de Innovación, Industria, Comercio y Turismo, Marián Cano, ha acusado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de “demonizar el sector turístico” con su anuncio de dar de baja 53.000 viviendas de uso turístico en España, 7.499 de ellas en la Comunitat Valenciana, para destinarlas a alquiler permanente. Cano ha calificado la propuesta de “medida electoralista y de dudosa viabilidad”.
Defensa de las competencias autonómicas
Cano recordó que las competencias en materia de vivienda turística son autonómicas. Criticó que el Ejecutivo central actúe en base al Registro Único de Viviendas, una norma recurrida por varias autonomías por invasión competencial y cuestionada incluso por el Consejo de Estado.
Avances en la Comunitat Valenciana
La consellera puso en valor la nueva norma autonómica que cumple un año y que ha permitido acuerdos con ayuntamientos como València, Benidorm o Torrevieja para perseguir la economía sumergida, destinando la recaudación de sanciones a las entidades locales. Además, destacó que se han depurado más de 18.000 registros turísticos sin documentación y reforzado la seguridad para comunidades y arrendatarios.
Inseguridad jurídica y falta de vivienda
Cano aseguró que el Gobierno central lleva años utilizando el turismo como “chivo expiatorio” de la crisis de vivienda. Recordó que Sánchez prometió 43.000 viviendas de alquiler asequible, pero “cada vez hay más pisos vacíos por la inseguridad jurídica”. Subrayó que las viviendas turísticas representan menos del 2 % del parque total en la Comunitat, frente a las casi 760.000 casas vacías detectadas por la Agencia Tributaria.
Petición de diálogo institucional
Por todo ello, la titular de Turismo pidió al Gobierno central que deje de “demonizar” al sector, que aporta más de 300.000 empleos y el 16 % del PIB valenciano, y trabaje “desde la lealtad institucional y el diálogo con las comunidades autónomas” para resolver los problemas de vivienda.






