Durante la Comisión de Investigación sobre la DANA, el viceportavoz popular en la comisión, José Ramón Díez de Revenga, ha criticado la actuación del presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar, Miguel Polo, durante el día de la DANA.
Según Díez de Revenga, el presidente del Júcar se encontraba el 29 de octubre inaugurando una jornada técnica sobre aguas subterráneas en la Universidad Politécnica de Valencia, a pesar de que en ese momento Utiel ya estaba inundada, Requena se encontraba en nivel rojo por alerta meteorológica y el barranco del Poyo presentaba un caudal desbordado.
“El mismo día en que supuestamente se suspendió toda actividad por alerta meteorológica, una jornada llena de expertos en agua siguió adelante con total normalidad”, ha criticado, apuntando que el evento, organizado por la UPV, no se canceló ni ante el avance de la emergencia.
Durante la comparecencia del subdirector general de Protección de las Aguas y Gestión de Riesgos, Francisco Javier Sánchez, ha confirmado que ni se suspendió la jornada ni se evaluó hacerlo, pese a la creciente alerta. Sánchez también reconoció que comió con el rector de la universidad ese día, y que se habló de suspender las clases «después de comer».
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“Quien debía dar la voz de alarma estaba, sinceramente, mirando hacia otro lado”
“El barranco del Poyo ya estaba en situación de avenida a media mañana, con un caudal de 264 m³/s, y aún así nadie pensó en parar la jornada”, subrayó Díez de Revenga. A su juicio, los responsables del control hidrológico “dejaron de mirar al barranco del Poyo y se centraron en la presa de Forata y el río Magro”, lo que provocó una falta de atención crítica sobre lo que se estaba gestando en las cabeceras de la cuenca, concretamente en Chiva y Turís.
“Fue allí donde se formó la avenida más letal de los últimos cien años en España, y parece que simplemente nadie lo vio venir”, ha lamentado el senador, señalando además que la alerta real sobre el caudal del Poyo no se comunicó hasta las 18:43 horas mediante un escueto correo electrónico, que informaba de un caudal de 1.646 m³/s. “Una barbaridad para ese barranco”, denuncia.
Finalmente, el dirigente del PP ha acusado a los responsables de no trasladar adecuadamente la gravedad de la situación a quienes coordinaban la emergencia. “Quien debía dar la voz de alarma estaba, sinceramente, mirando hacia otro lado”, ha concluido con dureza.









