Esta semana hemos podido comprobar como el relato construido desde la Delegación sanchista del Gobierno en la Comunitat valenciana se ha resquebrajado ante la publicación del audio en la que el militante socialista Miguel Polo, aún presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar, reconoce que hubo un apagón informativo de casi tres horas por lo que el CECOPI no pudo conocer que estaba ocurriendo en los barrancos del Poyo y de la Saleta y en consecuencia enviar las alertas necesarias a la población.
El nerviosismo ha sido evidente en la sede de la Delegación , hasta tal punto que la propia “jefa del comando informativo” Pilar Bernabé ha tenido que salir pidiendo que cese la “confrontación”, incluso ha empleado el término valenciano “trellat” que significa sentido común, realmente es indignante escuchar como la creadora del eslogan “Mazón responsable”, ahora pida sentido común al que ha sido el objetivo de sus insultos y mentiras.
No podemos olvidar que la delegada del gobierno no se incorporó físicamente al CECOPI hasta el día 30 de octubre, siendo miembro oficial del mismo .
En cambio extendió el bulo sobre que el president Mazón no estuvo en el centro de emergencias, cuando ha quedado acreditado que esa misma tarde acudió a L`Eliana a pesar de no ser miembro del mismo. Muchos nos hemos preguntado, sin que haya existido respuesta, el porqué la delegada no estuvo físicamente en el centro de emergencias coordinándose con las autoridades autonómicas y transmitiendo la información que supuestamente tenían los organismos dependientes de ella.
El apagón informativo de la Confederación durante las tres horas cruciales no fue, a criterio de la delegada, de suficiente entidad para personarse o en la sede de la confederación o en la sede de emergencias de L´Eliana, porque estuvo tan muda como su conmilitante socialista, e incluso no consideró oportuno cerrar las autovías de circulación por las zonas que comenzaban a inundarse, competencia de su delegación , lo cual podía haber evitado males mayores.
También conocemos, por esos audios del militante socialista Miguel Polo, que la confederación no tenía previstas actuaciones para evitar inundaciones por desbordamiento del río Magro.
Poniendo de manifiesto una gran irresponsabilidad visto lo que ocurrió en las inundaciones del municipio de Algemesí que fueron denunciadas por su alcalde, el cual lamentó no haber recibido ningún aviso de que se iban a abrir las puertas de la presa de Forata en el río Magro.
Esta irresponsabilidad comunicativa de la Delegación del Gobierno, unida a los obstáculos puestos por el Ministerio de Defensa y del Interior a que se enviaran durante los primeros días al ejército y a las fuerzas y cuerpos de seguridad para garantizar el orden público y el auxilio de los afectados, sin duda forma parte del relato que se creó para predeterminar al culpable de lo ocurrido en la persona del president de la Generalitat y así cumplir con la consigna de Pedro Sánchez: “hay que ganar el relato, es nuestro momento”, y la infame frase que perseguirá a los socialistas siempre: “si quieren ayuda que la pidan”.
Ahora los valencianos empezamos a ser conscientes que ese relato de culpabilizar al presidente Mazón, describiéndole como insensible, se ha resquebrajado
Y sobre todo se ha venido abajo la imagen de Pilar Bernabé, creada de forma artificial y con la ayuda de las terminales mediáticas subvencionadas, puesto que mientras acusaba con una mano a Mazón, escondía con la otra al militante socialista Miguel Polo impidiendo que hablara, puesto que sabía y era consciente de todo lo ocurrido durante esas tres fatídicas horas en que la confederación enmudeció.
Sin duda es necesaria la colaboración entre las administraciones para trabajar en beneficio de los afectados, los ciudadanos lo merecen, pero también es la hora de las disculpas por parte de la delegada Pilar Bernabé, es la hora de pedir perdón por haber fomentado con su silencio cómplice la campaña de “Mazón asesino”, o las insinuaciones sexistas y obscenas sobre reuniones privadas del president.
Es necesario que la delegada denuncie a las entidades catalanistas que organicen los “escraches” presuntamente espontáneos contra el president de la Generalitat.
Y sobre todo, para ser creíble, es necesario que Bernabé exija al gobierno de España que pague rápidamente a los afectados, y sobre todo es necesario que deje de amordazar a su amigo Miguel Polo para que cuente toda la verdad. De lo contrario esa paz que pide, haciendo mención al “trellat” tan valenciano, no podrá instalarse en el debate político, porque nunca podremos creer que tiene su origen en la sinceridad, o solo es un receso en la construcción de un nuevo relato “anti Mazón” como pudimos comprobar el día 29 y 30 de octubre pasado.











