Hace unos meses, D. Manuel Roberto Mariño Fernández cumplió 80 años.
Expuesto así, a muchos de vosotros no os dirá mucho, pero, si os aclaro que estamos hablando de Roberto Verino, la cosa cambia. Este gallego, orensano, nacido en Verín, es un profesional reconocido nacional e internacionalmente con infinidad de distinciones de todo tipo y una carrera brillante; necesitaría varias páginas para enumerar sus galardones desde la creación de la firma en 1982, con una marca pura: “Made in Spain”.
Sin duda uno de los nombres más reconocidos dentro del mundo de la moda española, con una larga trayectoria y una carrera llena de éxitos; si estuviera aquí, seguro que me corregiría, porque una carrera llena de éxitos, en la moda, no está exenta de momentos muy duros, lo cual todavía es más meritorio.
He tenido la suerte de coincidir un par de veces con él, y siempre ha sido tremendamente amable, no ha tenido problema en contestar a cualquier pregunta. En la primera ocasión, en una conferencia en el hotel Rey Don Jaime, titulada “Roberto Verino de la A a la Z”, y, como su propio nombre indica, no dejó nada por desarrollar, con un público de profesionales, jóvenes diseñadores y curiosos. Si algo quedó claro, es el concepto clarísimo que tiene sobre la creación y el diseño, pero sobre todo de la responsabilidad de una industria muy importante, que carga con su equipo, sobre sus hombros. Una cosa es diseñar y otra mantener un complejo empresarial con esas creaciones: el proceso de depuración para convertirlo en “comercial” es indispensable.
Sin duda estamos hablando de uno de los grandes de la industria textil española, y crear una colección de la amplitud de su firma (como he explicado en varias ocasiones), cada seis meses, y obtener el reconocimiento de este hombre, solo es para los elegidos.
Debo aclarar que tengo una ventaja, pues he tenido la suerte de comercializar colecciones de Verino desde 1987, más en el mundo mujer, pero en mi última andadura también en hombre. No me cuenta nadie su calidad, elegancia, sobriedad, y no las analizo sobre fotos o desfiles: he tenido cerca de 70 colecciones, dos por año, en mis manos, y la suerte de disfrutarlas.
No recuerdo ninguna colección estridente, y todas tienen ese sello personal del gallego. Añadiría la funcionalidad, que sería otra seña de identidad de las prendas de Verino; la comodidad está asegurada, y una actualización permanente, pero con un toque de atemporalidad en todas sus colecciones. Remata con los complementos, que incorporó a sus colecciones en 2004, piezas indispensables para generar un total look impecable, tanto en bolsos, cinturones, pañuelos, calzado, que permiten una combinabilidad perfecta. Anteriormente, había incorporado su colección masculina, en 1997 –y cuenta también entre sus creaciones– varios perfumes, demostrando su versatilidad; sin duda, no hay improvisación en Verino, todo está perfectamente estudiado.
El segundo encuentro fue con motivo de la exposición “40 años de #Estiloverino” de 2022, con un recorrido por varias e importantes ciudades de España; en el caso de Valencia, se realizó en un lugar muy emblemático, y de gran belleza: el Salón de Cristal del Ayuntamiento; el propio Verino, nos acompañó en su recorrido, explicando de forma resumida toda su trayectoria, incluyendo algunas anécdotas vinculadas a aquellas colecciones. Después tuvo lugar un cóctel, en el que pudimos charlar y degustar los vinos de su propia bodega, otro de los emprendimientos de este prolífico empresario.
Según los últimos datos, estaba rozando los 34 millones de euros en venta, y se acelera su proceso de internacionalización, expandiéndose a Portugal y México, estimándose un total de 180 puntos de venta, apoyados por la venta online, que sigue obteniendo cada vez mayor importancia. Como podemos comprobar, no son cifras menores, y menos en este complejo mundo de la moda. Y un hombre que sigue al pie del cañón, con una empresa de más de 400 empleados, con una calidad del más alto nivel, y generando una marca de moda puramente española, sin duda merece toda nuestra admiración y reconocimiento.












