¡Repartamos por igual la riqueza!

Es el atractivo axioma de la izquierda, atractivo pero falso puesto que repartir por igual la riqueza lo que hace es crear pobreza

España, por ejemplo, tiene un PIB nominal, Producto Interior Bruto nominal, de 1.393.040 millones de euros, digamos un millón cuatrocientos mil millones de euros para simplificar, (1.400.000.000.000€).

Somos algo menos de 46.000.000 así que si tomamos nuestro PIB nominal, la riqueza que generamos en un año y lo dividimos por esos cuarenta y seis millones cada españolito salimos a 30.434,78€ por cabeza, digamos treinta mil quinientos euros por simplificar.
¿Parece estupendo, verdad? Quizás deberíamos hacerlo…

Permita que le pinche esa preciosa y feliz burbuja rosa porqué, para empezar, si dividimos esos 30.500 € entre los doce meses del año nos quedan algo menos de 2.500 € al mes.
Pero claro, no hemos gastado nada en cosas comunes como carreteras, sanidad, pensiones… porque nos hemos repartido toda la riqueza a tanto por cabeza, así qué unos más, otros menos, vamos a tener que destinar una buena parte de esos dos mil quinientos euros a pagar lo que necesitemos de eso.

Aún así y todo, cómo solemos vivir en familia, o al menos en pareja, al multiplicar esos dos mil quinientos euros por el numero de miembros de esa unidad familiar y compartir gastos la cantidad parece ser considerable.

El problema es que generar riqueza precisa no sólo gastarla si no también invertirla y algunas inversiones han de ser necesariamente bastante más grandes qué lo que le tocaría anualmente a una familia grande, digamos de cinco miembros, que serían unos 152.500 €.
Se que para cualquier mileurista, incluso para cualquier dosmileurista o tresmileurista ciento cincuenta mil euros parece mucho, pero la realidad es qué a nivel de inversión para generar riqueza no lo es.

Por poner un ejemplo, el costo de un aerogenerador de escala industrial es de alrededor de uno a dos millones de euros por megavatio de capacidad instalada y la mayoría de las turbinas instaladas a escala comercial que podemos ver cuando circulamos por nuestras carreteras hoy en día son de 2 MW, es decir, han tenido un costo de entre dos y cuatro millones de euros cada una.

Podría montarse un negocio con turbinas más pequeñas y baratas, pero existe una cosa llamada economía de escala que explica qué eso no es rentable, no obstante no crea usted en las teorías económicas y calculelo:

Dependiendo de los costos de instalación y otros factores las turbinas de menos de 100 kw vienen costando entre 5.000 y 8.000 euros por kilovatio así que una turbina de 10 kw, lo suficiente para alimentar un par de hogares pequeños o uno grande y quizás generar un pequeño excedente como mínimo costaría unos 50.000 euros.

Para generar dos megavatios harían falta unas doscientas de esas pequeñas turbinas de 10 kw, es decir, una inversión de unos 20 millones de euros.

Diez veces más caro y eso calculando con el precio de costo más barato, porque si en lugar de a 50.000€/turbina las calculamos a 80.000€…

Cuando la riqueza que permite la inversión para generar mas riqueza se dispersa, generar riqueza se encarece y torna ineficaz muy rápidamente.

Quizás me diga que se podrían emprender otros negocios más pequeños pero, verá usted, la economía de escala funciona igual sea el tipo de negocio que sea y, además, la cuestión fundamental es qué ¿para qué hacerlo?.

Al fin y al cabo si somos consecuentes tendremos que repartirnos el PIB, la riqueza, por igual cada año, así qué ¿para qué va usted o nadie a privarse de algo para invertir si al fin y al cabo no le va a generar ningún beneficio?.

Me dirá usted que en la economía socialista perfecta ha de ser el Estado el qué haga esas inversiones, todas las inversiones de hecho y genere esa riqueza.

El problema es que el Estado es un pésimo inversor y un más que mediocre administrador en términos de crear riqueza porque esa no es su prioridad, mejor dicho, no es la prioridad de los políticos que lo rigen y si son de izquierda menos aún.

Salvo honrosas y escasas excepciones la primera prioridad de un político es alcanzar el poder y, una vez alcanzado, mantenerlo, y si no es muy ético tal y cómo hoy podemos ver con el presidenciable en funciones, a cualquier precio o casi a cualquier precio.

Y para eso mejor gastar para satisfacer a las masas, aún a costa de endeudarse, perdón, de endeudarnos, qué invertir en generar riqueza, más que nada porqué generar riqueza no sólo requiere de inversión si no también de esfuerzo, de trabajo, y siempre es más “agradecido” ofrecerle al pueblo “pan y circo”, distracciones y subvenciones o prebendas que ponerlo a doblar el espinazo.

No me voy a extender mucho más porqué si a estas alturas usted aún no es consciente de la terrible falacia del socialismo y el reparto de la riqueza la verdad es que usted es un caso perdido y un peligro para el bienestar general que seguramente persistirá en apoyar a la izquierda contra viento y marea.
Y así nos va y nos va a seguir yendo gracias a la inmensa mayoría de ilusos inconscientes engañados.

Si, si, no se me ofenda, ilusos, inconscientes y engañados puesto que desde la publicación de El Capital de Marx y Engels, en más de cien años de aplicar las ideas de izquierda a lo largo y ancho del mundo no hay ni un sólo caso en el que en donde se hayan aplicado haya habido más riqueza y mayor bienestar para el pueblo que las ha sufrido.

“Dinero hace dinero” reza el refrán popular y eso es una gran verdad que no se puede obviar, y todas las “medidas sociales” qué despojan a aquellos “ricos” de la herramienta fundamental para generar más riqueza, el dinero, lo que en realidad hacen es empobrecernos más y más a todos, endeudarnos más y más a todos y reducir más y más el valor del dinero que hayamos podido ahorrar porque cada vez que la inflación sube es lo mismo que si el Gobierno devaluase la moneda porque usted puede comprar menos con su dinero.

Quizás no le parezca muy justo que haya quien gane y tenga mucho, pero aunque nadie se lo diga lo que usted gana y tiene depende de que esos que ganan y tienen muchísimo lo puedan seguir haciendo y si usted quiere tener y ganar más aunque le parezca increíble su mejor opción no es apoyar a aquellos que le “venden” despojar a los ricos si no a los qué estén dispuestos a facilitar que esos ricos, que cualquiera de hecho, pague menos impuestos y pueda invertir más en generar riqueza.

Si, riqueza para ellos, no hay duda, pero también para usted, para mi y para todos.

¡Repartamos por igual la riqueza! Por…Sombra