– El pasado domingo se hizo un homenaje a las víctimas de la riada en el ahora llamado «Puente de la Solidaridad».
Supongo que llamarlo puente de los voluntarios deja en muy mal lugar a las instituciones. Supongo que recordaría constantemente que la gente estuvo a la altura cuando ellos no lo estuvieron. Supongo que no quieren que se recuerde la vergüenza del abandono absoluto al que nos sometieron durante casi una semana. Lo de retorcer el lenguaje y usar una u otra palabra, les da resultado.
Por eso, creo que jamás debemos llamar a ese puente «de la solidaridad». Es el de los voluntarios, les guste o no.
Tampoco fue una Dana, fue una riada, a las cosas hay que llamarlas por su nombre. Usar el término «afectados» también le quita mucho hierro al asunto porque son víctimas. Y así con todo.
En el homenaje se puso mucho cuidado en no sacar ningún símbolo. Los familiares de las víctimas, lo que quieren es justicia y la verdad. Quieren saber quiénes son responsables directos, bien por inútiles o por sinvergüenzas. Quieren saber por qué hay tanta opacidad en el recuento de fallecidos, por qué se cambiaban días en las actas de defunción. Por qué se contabilizaban como accidentes de tráfico cuando el coche era arrastrado por la riada. Quieren saber por qué su padre o su abuelo, o su hijo, se pasaron días enterrados en el barro sin que nadie los sacara.
Y también queremos que admitan de una vez que no hay heridos porque durante seis días se nos abandonó.
Que seguramente muchas personas se podrían haber salvado si el día 30 hubiera llegado la ayuda necesaria. Pero no llegó, ni en los siguientes seis días, recordemos la frase más miserable de este año «si necesitan más recursos que los pidan». Cómo si esos recursos fueran de su propiedad, como si en Valencia no nos inflaran a impuestos.
Queremos justicia. Porque la ayuda ya vemos cómo va. Subterfugios, letra pequeña, cláusulas y burocracia.
De entrada, muchos agricultores y ganaderos no cobrarán ni un céntimo por no estar inscritos en un «no sé qué». ¿Eso es voluntad de ayudar? No. Eso es intentar por todos los medios «racanear» la poca ayuda que se está dando. Y lo último y más sangrante de todo es el chantaje indecente del gobierno supeditando las «ayudas» a la aprobación de los presupuestos que necesitan para seguir en la poltrona, viviendo como sátrapas a nuestra costa.
Otro ejemplo de miseria moral en mi opinión es el uso indecente de esta catástrofe para sacar redito político y aquí el premio gordo se lo llevan los de siempre, esos que quieren que seamos catalanes de segunda.
Que lejos de hacer algo útil, solo están afilándose las uñas para volver a la poltrona. Vi con mis propios ojos cómo en La Torre se reunían un grupo pequeño de personas. Con cartelería «temática» y eran pastoreados. Megáfono en mano soltaban consignas políticas. Les importaban un pimiento las víctimas, solo querían «aprovechar el momento». Curiosamente en esta manifestación sí había policía. En el puente, en el verdadero homenaje, no había ninguno.
La polarización y politización de la riada solo nos perjudica. Si les seguimos el juego, mal vamos.
Mientras estemos como hooligans culpando al adversario, en vez de exigir a todos lo que nos corresponde, aquí solo habrá unos beneficiados y no seremos nosotros. Mientras nos tengan divididos, la mitad de nuestra fuerza se irá por el sumidero. Esto no va de política, esto va de justicia. No me importa de qué color son los responsables de una negligencia o del abandono. Me importa que paguen, que sirva de ejemplo y que, si esto vuelve a pasar, los que estén al mando se piense muy bien lo que tienen que hacer.
Quiero gente competente en las instituciones, quiero que mis impuestos tengan un sentido, quiero que lo que pago me sirva para algo.
No quiero que se vayan a otros países, no quiero que el ejército que pagamos esté en 48 horas en Marruecos cuando hay un terremoto y aquí tarden seis días en llegar. No quiero pagarle el sueldo a una ministra que me abronca, no quiero pagarle el sueldo a quien pasa de hacer su trabajo. Mientras estemos haciendo distinciones por color solo estaremos exculpando a los responsables, sean del bando que sean.
Quiero que las ayudas sean justas, rápidas y que lleguen a quien lo necesita. En una catástrofe no puedes poner condiciones, es absurdo. Quiero que la zona se recupere. Me da igual a quien corresponda, quiero que los 120.000 vehículos sean retirados. Quiero que se limpie el Saler de cañas y todas las playas. Quiero ver los pueblos sin barro. Quiero que los comercios vuelvan a abrir, quiero que las empresas vuelvan a abrir. Si hay dinero para otros países, hay dinero para Valencia.












