¿Hasta cuándo vamos a tolerar las provocaciones?
¿Hasta cuándo los valencianos debemos soportar que nos dicten desde fuera lo que somos, lo que hablamos o hacia dónde debemos caminar?
La reciente presencia en tierras valencianas de Oriol Junqueras y Gabriel Rufián, rostros visibles del proyecto secesionista catalán, es una provocación en toda regla. No vienen a dialogar. Vienen a imponer una narrativa que no nos pertenece, que no tiene ni historia ni legitimidad.
Vienen a pretender imponer una mentira. La de los mal llamados “Països Catalans”.
¿Desde cuándo una mentira repetida muchas veces se convierte en verdad? Valencia es una región inseparable de España, no una nación, ni una “pieza suelta” de ningún mapa nacionalista inventado. Tenemos una historia propia, una lengua regional que no necesita tutelas ajenas y una identidad que no se diluye en ningún sueño pancatalanista. Somos parte de una nación completa: España.
La Comunidad Valenciana no necesita que nadie le diga qué debe ser. Y mucho menos aquellos que han fracturado su propia tierra y ahora vienen a sembrar división en la nuestra.
¿Quién les ha dado permiso para hablar en nombre del pueblo valenciano?
¿Quién les ha abierto la puerta para venir a contaminar con su discurso separatista, antiespañol y antivalenciano? Porque lo que están haciendo Rufián y Junqueras es levantar muros. Su estrategia es clara: aprovechar el silencio cómplice de las instituciones, la desmovilización ciudadana y la falta de firmeza política de algunos que prefieren el postureo a la defensa valiente de nuestra tierra. Algunos, incluso, les ríen las gracias mientras se traiciona el alma de nuestro pueblo para sembrar el germen del pancatalanismo.
Pero hay algo que no pueden entender desde sus despachos en Barcelona: en Valencia todavía hay gente dispuesta a plantar cara. Todavía hay ciudadanos que saben lo que significa ser valenciano, español y libre. Y que no van/vamos a permitir que nos conviertan en una sombra.
¿Hasta cuándo vamos a tolerar esta humillación constante? Como parte esencial de España, seguiremos defendiendo desde Vox nuestra región con firmeza y sin complejos. No vamos a callar.
Que les quede claro: el futuro de España no lo marcarán ni Rufián, ni Junqueras, ni ningún separatista, lo marcaremos, sí y solo sí, los españoles orgullosos de nuestro país, de nuestra patria, de nuestra historia, de nuestra cultura.
















