Juan Carlos Martínez Jiménez: Moda de baño, más es más
Rompo una máxima de la estética, “menos es más”, y la rompo con prendas que no cumplen esta regla, las prendas de baño. Parecía que las prendas de baño perdían terreno, el inicio del “topless” quitaba importancia a la prenda y se la daba al cuerpo, pero el proceso se ha ido invirtiendo. Desde bañarse con ropa, a los bañadores recatados, con la policía moral en las playas, llegando al bikini y el tanga, el proceso ha dado muchas vueltas.
Parecía un camino inexorable, pero es evidente que la estética de un bañador, o bikini, potencia la imagen personal, te hace más única, en un espacio donde te sientes mucho más vulnerable por la desnudez; el corte de la prenda, los tejidos, la elección de estampado, el color, junto con los complementos, pareos y caftanes, mejoran la imagen y la estética visual, es un hecho.
Ni con el cuerpo más perfecto se gana imagen sin la utilización de prendas externas, puede ser un bañador, un microbikini, pero ese trozo de tela aporta más que resta.
Se inicia la campaña veraniega, y las piezas de baño son las más complejas para acertar, van pegadas a la piel, y como ocurre con las prendas exteriores se pueden buscar opciones para que pueden favorecer más. Vemos en los desfiles infinidad de modelos, hoy en día, por fin, incluso modelos con tallas mayores, no es problema, pero cuidado, hay trampa, hasta en el desfile más pequeño, si hablamos de bañadores, seguro se utilizan luces especiales que mejoran la vista de la piel.
Se pueden utilizar infinidad de ellas, según que se pretende enfatizar, utilizando luces frontales difusas, se evitan sombras debajo de los ojos, o mejoran visualmente la celulitis, se pueden utilizar mezclas de luces cálidas y led, que acentúan un brillo natural, que simula el aceite de bronceador, y podríamos seguir con otros efectos, luces frías, tipos de potencia, uso de proyectores de halogenuro que son importantísimas en los desfiles de bañadores, recreando una reproducción exacta de colores y texturas, por lo tanto, no hay inocencia en lo que vemos.
Destaco este detalle de las luces, porque nos recuerda las imperfecciones de la piel, que podemos manejar al mismo tiempo que nuestra morfología, ajustando qué opciones pueden ser más favorecedoras a cada cuerpo, siendo un elemento básico para el fuerte mantenimiento en el mercado de las prendas de baño.
Hablamos en su momento de la morfología, y se aplica perfectamente en el baño, especialmente en mujer, donde la variedad es mayor, y las piezas más complejas.
Hombros más anchos, forma en V, o figura atlética, donde las caderas son más estrechas, hay que buscar tirantes al cuello, escotes asimétricos, y cortes rectos; para las bragas dar volumen utilizando volantes, estampados, y los colores claros, porque los oscuros, estilizan y reducen el volumen.
Para la forma en H, o recta, con similar anchura de hombros y caderas, hay que potenciar dar forma en la cintura, el trikini es una buena opción, los drapeados que ajusten, o los cinturones, te darán forma justo donde es necesario, en la definición de la cintura. En configuraciones de hombros estrechos y caderas anchas, forma de A, las fantasías en la parte superior, como los volantes, para dar volumen, justo lo contrario que en la cadera, aquí los colores oscuros, sobre todo en bikinis, si jugarán a favor de reducir el volumen visual.
Licras fuertes donde queramos sujetar, o con refuerzo al pecho en copas grandes, y en este caso escotes en V, los mejores.
Con poco pecho, lazos, volantes, piezas para dar volumen en la parte superior; los tankini, braga alta que sujeta el abdomen dando forma, otra buena opción para estilizar, con una especie de camiseta corta en la parte superior. Como vemos, las posibilidades de combinación de forma, tejido, color, pueden mejorar notablemente la estética general.
Vamos también con unas pinceladas de tendencias, el negro es importante este año, y pocos colores favorecen más, los cuadros tipo tartán (tipo de tejido típico escoces) con marrón, beige y rojo, el clásico cuadro Burberry; las prendas tipo lencería que simulan prendas interiores, con puntillas o detalles lenceros, el animal print muy potente esta temporada, tejidos brillantes con detalles metálicos, los escotes asimétricos, el crochet que siempre da un aspecto artesanal, y una malgama de colores vivos, llamativos, que siempre favorecen a una piel morena. Encontraremos lunares en distintas mezclas de colores, y para los cuerpos que se atrevan, los microbikinis estarán en las playas; al igual que en las prendas exteriores, destacar el marrón, color a tener en cuenta con las mismas mezclas que sus hermanas de calle, azules claros, rosas y amarillos.
Tendencias generales, luego comenzamos a encontrar las inspiraciones especiales de cada diseñador, muy comunes en las líneas de baño, donde las colecciones son muy diversas, dependiendo también a qué público van dirigidas, aquí se disparan los matices, con interpretaciones muy amplias en la utilización de tejidos, colores y estampados, muy acordes a los vitalistas días de verano.










