Desde que el emérito formulara estas frases, en España, el hacer una chapuza o una barrabasada en política, es gratis y no se penaliza en las elecciones.
Después de los casi siete años que llevamos con Sánchez en el poder, queda demostrado que se puede hacer y decir cualquier cosa.
Que los hooligans que te votan te van a seguir votando, y que se puede mangonear todo lo que se quiera.
Además de la jugarreta del 23 J, una maniobra tan retorcida como un sacacorchos, nuestro presidente tira constantemente el dinero de los contribuyentes en dirección Marruecos, y les regaló el Sahara, como si fuera suyo. Está importando y legalizando de forma rápida, cientos de miles de africanos, para asegurarse su voto. La ley de amnistía se aprobó y el rey la firmó y, además, no paran de salir escándalos económicos en su partido y su familia. Y ahí sigue.
Es la prueba irrefutable de que en España se puede hacer cualquier cosa.
El lunes, saltó la noticia de que todo el congreso de los diputados votaba a favor de una ley que rebajaba las penas a terroristas y que excarcelará a más de uno.
Y esto no es un error.
Y está muy claro que no lo es porque no hubo ni una sola abstención. Se votó a sabiendas, por más que muchos prefieran ahora quedar como tontos, o vagos, o incompetentes, (que la mayoría lo son) pero lo cierto es que, si es así, significa que las leyes que se votan no pasan por ningún departamento jurídico que las sancione, y que no pasan ningún filtro. Y es así porque una vez agarrados a la ubre del estado, ya solo se dedican a mamar y no trabaja nadie.
Lamentablemente y basándome en lo ya visto, creo que esto estaba decidido y pactado. Es mi opinión.
Del PP no me extraña, está muy claro que su política es idéntica a la del PSOE. Jamás han derogado ninguna ley del PSOE. Siguen la misma agenda 2030 y en Bruselas votan lo mismo. Y de Vox, pues tampoco me extrañaría que hayan hecho sus planes ajedrecistas para obtener su parcelita. Una cosa está clara hasta en el mismo PSOE, Sánchez tiene que salir de la Moncloa. La porquería amenaza con desbordarse, y se impone un corte de cabezas ejemplar, para poder seguir manteniendo la mugre bajo las alfombras. Un lavado de cara, un par de legislaturas de los azules y a seguir con el negocio.
¿Por qué lo pienso? Pues, para empezar, porque los que más claros tienen sus objetivos son los partidos independentistas.
Si se hubiera de pactar el voto a favor en una moción de censura ¿Quién estaría dispuesto? Los catalanes están muy a gusto con Pedro, obtienen todo lo que piden. En estos últimos dos años han conseguido más que en cuarenta. ¿Por qué tendrían que tirar piedras a su propio tejado?. Pero lo que pide Bildu, desde el minuto uno, es impopular y vergonzoso y de concedérselo, había que hacerlo de una forma que no quedara totalmente clara. Aunque, de todas formas, en política, en España no hay consecuencias, puedes robar casi setecientos millones y tras una temporadita te indultan. Aquí no pasa nada. Y no pasa porque este “error” se olvidará como lo de Pujol. Con el tiempo, nos ofrecerán nuevos sainetes con los que entretenernos y enfrentarnos, y volveremos a llevar los colores de nuestro equipo.
Llegado el momento del sacrificio ritual, de poner la cabeza de Sánchez en la picota, el paripé de la moción de censura llenará debates en las televisiones, ofrecerá contenido a los “youtubers” e inundará las redes sociales. En el PSOE saben que se han traspasado todas las líneas rojas y que, si lo de Begoña se confirma y hay sentencia, es muy posible que algún juez levante las alfombras, y eso no lo van a consentir. Tampoco al PP le conviene una limpieza a fondo, como ya he dicho son lo mismo y no me extrañaría que en algunas cosas fueran socios.
Queda la duda de Vox. ¿Se equivocaron todos? ¿nadie leyó la ley?
¿No pasó por ningún departamento jurídico? ¿nadie tuvo dudas como para abstenerse?. Solo hay dos posibilidades. La primera, es que votan lo que Santiago les dice que voten, sin más, con lo que nos sobran treinta y dos diputados, que no valen para nada.
La segunda posibilidad, es que votaran a favor a cambio del si de Bildu para echar a Sánchez, pactando ya con el PP sus parcelitas. Saben que no llegarán jamás a ganar unas elecciones, por tanto, aseguran sus posiciones, antes de ser sustituidos por otro partido bisagra, que seguramente nos aparezca en escena en los próximos años.
El sistema los crea y ellos se juntan.
Sirven principalmente como muletas de los dos grandes partidos, y aparecen y desaparecen como el Guadiana, según convenga. Por un momento parecía que había alternativas, pero nunca fue así. La mayoría de las “democracias” se basan en el turnismo y ofrecen solo dos posibilidades de gobierno y algunas de “desahogo”. Ciudadanos desapareció, Podemos es un residuo y Vox va por el mismo camino, de ahí que la derecha ataque más a la derecha que a la izquierda, no les importan los ciudadanos, les importa su escaño. Por eso creo que lo del lunes no fue casual, ni un error, creo que hubo un “intercambio de cromos” en previsión de un cambio de gobierno.











