Como en casi todo lo que han defendido y han legislado, era un “haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago”. La “PISOE” te pisotea, aunque seas de los suyos.
Lo último, o mejor dicho el escándalo de última hora (que no será el último) son las denuncias por acoso ocultadas dentro de el mismo partido.
Por lo visto lo de que llegara un señor y te mirara el escote, te hiciera comentarios libidinosos o incluso te mostrara una “herramienta” era el pan de cada día. Pero como es habitual en este tipo de casos, lo de “hermana yo si te creo” solo corresponde a “hermana yo solo te creo si me conviene”.
La señora “Mopongo” no dudó en afearles a las demandantes su “indiscreción” al señalar y denunciar este tipo de comportamientos por parte de algún señor que estaba jerárquicamente por encima de ellas.
“Le estáis complicando la vida a un compañero”. Solo le faltó decirles que eso les pasaba por ir provocando. Como en la tradición más rancia y mojigata que tanto han criticado, en la que la agredida acababa siendo la culpable. Me imagino a la señora “Mopongo” con su mantilla a la salida de misa, murmurando con sus comadres, “fulanita es una descarada ¡poco le pasa!”.
Me estoy imaginando esas negociaciones, como en el caso de Errejón en su día y a la “cabra judas” llevándose al matadero a las denunciantes – entiéndase como matadero la puerta de la calle- “Mejor déjalo pasar, te trasladamos, pero estas cosas es mejor que no transciendan”. Pero han trascendido y ahora va a ser un lío.
Y lo cierto es que la PISOE tiene a dos ex secretarios de organización, ministro y asesor en Chirona o con un pie dentro.
De estos, uno era un gran aficionado a las féminas de afecto retribuido, y el otro un portero de locales con lucecitas. Por lo que sea, todo va en una misma dirección. También están los negocios del suegro del presidente y los de su señora, pero por lo que parece, aquí sale mucho informe y muy poca sentencia. Y es que debemos admitirlo, los políticos son la nueva nobleza, los nuevos privilegiados.
- Esa clase superior que se cree por encima del bien y del mal y que mientras estaban legislando para que se pudiera criminalizar a cualquier hombre, poco menos que aspiraban a instaurar el derecho de pernada.
Y esto no es nada nuevo. Por mucho que se legisle al respecto, por mucho chiringuito que se monte alrededor de este falso feminismo, estas cosas ocurrirán siempre y es así porque si no nos van a faltar babosos, tampoco nos van a faltar “inquisidoras judas” que los defiendan.
- De todo este deplorable escándalo, casi es peor el silencio cómplice de las mujeres y los reproches de “Mopongo”.
Pero claro, la nómina del Estado y la del partido no crecen en los árboles y es mejor callar y seguir, que fuera, ¡hace mucho frío!
Por otro lado, el esfuerzo no solo en encubrir, sino en deshacerse del sujeto en cuestión con la máxima discreción y “a buenas” es totalmente sorprendente. Cualquiera podría pensar que este hombre sabe “cosas” que no quieren que se sepan.
Al final una se imagina Ferraz como un castillo medieval, dónde vuelan las chistorras y las lechugas, mientras camareras de generoso busto acarrean jarras de cerveza a los comensales, que devoran jabalís sobre una enorme y tosca mesa de roble. Me imagino a “Mopongo” con su sombrero puntiagudo, removiendo el caldero en la chimenea mientras lanza conjuros a las aterradas camareras”.
Si se hace un pequeño recopilatorio de escándalos, parece que en la PISOE sufren de una maldición.
No hay nada que hayan defendido de boquilla, que no haya terminado por salirles al revés. “El gobierno más feminista de la historia”. Récord de delitos contra la libertad sexual, denuncias por acoso dentro del propio partido, un exministro y su asesor en la trena, entre otras cosas por colocar señoritas en empresas públicas donde no trabajaban, las saunas y la contable de las saunas…
Y lo que nos queda por saber…
No dudo de que hasta el 2027 -porque no se van a convocar elecciones- nos queda diversión para rato. Después, todo esto quedará en agua de borrajas y los que ahora callan, saldrán a manifestarse porque la ultraderecha quiere que volvamos a ir a misa. O porque las mujeres quieren empoderarse con un burka para protegerse de Paco. No lo descarten.












