Juan Carlos Martínez Jiménez: La IA en la Moda
Pues sí, se veía venir, pero no sabíamos cuál sería la magnitud de su impacto en todas las facetas de nuestra vida, apunta a inimaginable, la Inteligencia Artificial ha llegado, es un hecho, está modificando nuestro mundo, y en el apartado de moda ya ha comenzado su andadura
. De entrada el mercado va a ser más desigual, no todas las empresas van a tener las mismas posibilidades de desarrollo en sus empresas, los grandes monstruos de la distribución de moda ya están aplicando esta nueva tecnología, generando dos velocidades diferentes para poder competir. La IA se aplica ya en el diseño, la logística, y el consumo, los grandes dan un salto cuantitativo y cualitativo, que veremos cómo pueden encajar las pequeñas empresas y las tiendas minoristas.
¿Por qué es tan importante el cambio?, pues vamos a desgranarlo: la creatividad humana seguirá siendo el motor, de momento, esto veremos si se puede aseverar en un tiempo, pero está claro que todos los procesos de fabricación están siendo modificados y mejorados.
Todo un gran volumen de información que alimenta el sistema para analizar y valorar con una competencia insólita.
Veamos algunos ejemplos: volcar toda la información de venta, todos los tipos de prendas que he vendido, y pedir en minutos que me agrupe las prendas más vendidas por familias, este concepto de familia se utiliza para clasificar conceptos, camisas, pantalones, chaquetas, es decir, que prendas obtienen mejor eficacia, que tallas son las más vendidas, que colores los de mejor aceptación y así hasta el infinito. Este proceso ya se utiliza, pero la IA multiplica la rapidez y la eficacia para poder tomar decisiones, que supone centrar la inversión con un error menor, optimizando el resultado.
Las empresas con poder económico para invertir en tecnología potente de la IA, tienen la posibilidad de tener información a tiempo real de cuál es la evolución de las colecciones, y analizarlo para toma de decisiones exprés, a medio y largo plazo.
Las que tienen la posibilidad de confeccionar en días, van a poder surtir sus tiendas con las prendas más exitosas, reduciendo al mínimo, o la nada, el sobrante de stock, minimizando el exceso de producción, por lo tanto, aumentar su beneficio, no soy capaz de calcular en qué porcentaje, pero seguro que superando un 30% su eficiencia actual, y creo que me quedo corto.
Cierto es, que se podrá utilizar para frenar el impacto medioambiental , trabajar con tejidos menos contaminantes al optimizar los procesos, menor desperdicio textil, los diseñadores pueden simular modelos con rapidez y aplicar modificaciones, reduciendo el error en patrones complejos; los humanos seguimos al mando, pero se reduce nuestro campo con un sistema que nos supera en almacenamiento de datos y soluciones, es lo que hay, pero con una mejora estructural muy importante, diría, de las más importantes hasta hora en el mundo textil. El problema será mantener un equilibrio entre la tecnología y la creatividad humana, y no terminar superados por una potencia de datos inmensa y nuestra incapacidad para dominarla, porque una empresa al final, buscará la mayor eficiencia, y las empresas lo dejarán en manos del sistema más capaz.
Voy más lejos, decidir cuando hacer descuentos, que tipos de descuentos, con qué magnitud, y cómo realizarlos, ya no es una opción humana, se gestiona con un proceso matemático, y en esto la inteligencia artificial nos supera, en el análisis de datos.
Te dirán que no, que la parte humana es insustituible, pero las personas que hemos estado en órganos directivos sabemos que si los resultados no brillan, todo se vuelve muy gris, y surgen las dificultades, estos órganos directivos están para tomar decisiones y hacer ganar dinero a las compañías, como he oído en ocasiones, “no somos una ONG”.
- Afectará también al consumo, como compramos y que compramos, pero esto necesita otro desarrollo más amplio para tratarlo con más detenimiento.
Solo queda una gran baza, la moda maneja emociones, cualidad humana irrepetible, es aquí es donde espero que los profesionales del mundo de la moda, especialmente los diseñadores, ganen la batalla a la máquina, y queden para lo que fueron creadas, como ayuda para el desarrollo humano. Los datos que enriquecen la IA proceden de información que las personas le facilitamos, es imposible describir a la máquina que siento cuando me pongo mis vaqueros favoritos, o esa camisa fetiche con la que siempre triunfo, eso solo lo experimenta un mortal, con dudas vitales, con incertidumbres, y todas las sensaciones maravillosas que una máquina, hoy por hoy, no puede desarrollar .
La moda es existencial, se nutre de lo que vivimos y evoluciona con movimientos que están íntimamente ligados a lo humano, nos identifica, nos sitúa en grupos sociales y ha evolucionado con esa condición humana, y la IA no será capaz de entender esa sensibilidad.
Si esto fuera así, si se convierte en algo más que un potenciador de nuestras habilidades, y comienza a desplazarnos en los campos creativos, como el diseño de moda, será una pérdida importante de nuestra condición, de nuestro libre albedrío, y pasaremos a estar dominados por el mundo del análisis de datos, perdiendo la memoria, la atención y el pensamiento crítico.












