Estabamos tan metidos en nuestro trabajo, ya no esperabamos nada de nadie, ¿dónde
estarán nuestros compañeros sindicales?. ¡Llevan mucho tiempo sin aparecer!, ¿han
estado alguna vez?, y yo, solo pensaba, ¡¡Dios mío!! .Por favor, que no se acuerden de
nosotros, que no nos busque nadie, que solo nos quieren ver a la hora de bajar sueldos y
condiciones laborales.

Un colectivo invisible

Y así y todo, sin que nadie nos vea, aquí seguimos, las semanas pasan, sale el trabajo,
poniéndoselo fácil a nuestros dirigentes y mandamases. Muy fácil porque necesitan a
alguien que tape su incompetencia e inoperancia cuando más falta hacen sus buenas
decisiones. ¡Aquí estamos, todo está tranquilo dentro de los módulos donde se hacinan
los internos y rondando el dichoso Covid, ¡¡fácil !!. “Hay que ver que bien se portan los
internos, que buena conciencia tienen de la situación que padecemos con esta dichosa
pandemia” (asevera el Ministro y su corte servil). Nosotros, ahí seguimos,
incombustibles al desaliento, qué nuestro querido Ministro está siempre “con el débil”.

Nosotros ahí, poniéndolo fácil, no sea que nosotros que somos “los fuertes” hagamos
algo que vaya contra las buenas maneras y buena gobernanza de la institución.
Y nosotros, ea, ¡¡qué tercos!!, a lo nuestro, a trabajar en este atroz lugar, en el que nadie
ve lo que hacemos, parece una condena que va pareja a la de cualquier interno, nos
ocultan, mejor dicho, nos ocultaban.

Y apareció entre las tinieblas TAMPM ( Tu Abandono me Puede Matar)

Como suele pasar en los cuentos infantiles que nos contaban en nuestra tierna infancia,
en los que había un monstruo maligno, en el que después aparecía un principe salvador
a luchar y rescatar la princesa. Así ha ocurrido en nuestro trabajo, apareció TAMPM.

Despacio, muy despacio ocurrió que en poco más de un año y medio, hemos pasado
del más absoluto ostracismo, a hacer visible esta profesión. Este colectivo olvidado por
tanto político de turno y su instrumento de movimiento sindical asociado a la ideología
también de turno con sus liberados sindicales que perdieron su esencia de lucha por las
mejoras laborales del currante, también perdieron no se sabe bien cuando, su naturaleza
libre pues hoy son meros títeres, que activan o adormecen al rebaño al son de las
monedas que compran su traición.

Y que curioso, ¿que habrá ocurrido para que tanto nuestros sabios dirigentes de grandes
y lustrosos despachos y cómodos sillones de piel (no descartaría la posibilidad de que
algunos estén hechos con la piel de algún desdichado Funcionario), como los
grandilocuentes sindicatos que nos llevan “vendiendo la moto” décadas, hagan frente
común para torpedear todas las iniciativas que esta bendita asociación ha propuesto, que
no han sido pocas? ¡¡ en año y medio de vida!! ¡¡ una asociación!!

Una asociación  que rompe con los cánones preestablecidos

¿ No será que con su esfuerzo, esta asociación ha tambaleado los fingidos dogmas de
nuestros “representantes legítimos sindicales” ? ¿Como que no se puede alcanzar las
mejoras laborales sin estas son justas y necesarias?. Un cambio de paradigma en la
defensa de los derechos de los trabajadores ha nacido y ha venido a quedarse señores
del despacho grande y señores de las mariscadas a costa del peón.

A todos estos valientes que apuestan por la difícil decisión del cambio y salida de la
zona de confort, GRACIAS SIEMPRE, habéis abierto una ventanita que está
iluminando este gran trabajo que realizamos los Funcionarios de Prisiones, habéis
llegado para quedaros, toda esta generosidad que desplegáis representándonos tendrá
sus frutos más pronto que tarde, demostrando a tanto ocioso sujeto al presupuesto de la
“compra-venta de voluntades” que no hay nada más honrado que la valentía y la
constancia de un colectivo defendiendo su trabajo.

Lo dicho, GRACIAS.

TAMPM Centro penitenciario de Villena. Alicante