Ahora nos llevamos las manos a la cabeza porque casos como el de Zapatero se estén investigando. Nadie sabía nada. Ningún funcionario sabía nada, nadie veía cosas raras.
No me sorprende, no hay más ciego que el que no quiere ver y me da que los que -por fuerza- estaban al tanto, prefirieron callarse y seguir a lo suyo. Seguramente pensaban: “no quiero líos, que tengo un sueldo Nescafé, prebendas y la vida asegurada.”
Cómo no, los que hacen las cosas mal, esto lo saben perfectamente. Saben que cuanto más cómoda sea la situación de quién podría señalarlos, más cobardes serán.
Estamos ya en una situación tan mala, que solo falta el último empujón para caer en el abismo. Lo que implica tocar fondo, muy pocos se lo imaginan.
La corrupción es generalizada. No son solo empresarios con regalos y sobornos, no son solo cargos públicos que trafican con su influencia a nuestra costa… No, son, además, todos los que callan. Los que hacen la vista gorda, los que miran hacia otro lado y no quieren de ningún modo, problemas. Y es que estar en un buen puesto te hace muy cobarde. Tampoco me sorprende que los que están apadrinados callen o incluso mientan sin pudor. Muchos “arrepentidos” ahora, después de haber sido expulsados del paraíso, sin darse cuenta explican muy bien cómo ha estado funcionando esto durante casi cincuenta años.
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“Yo era asesora del político tal y veía cosas raras.” Eso decía el otro día una conocida “arrepentida.”
Claro, pero solo cuando el trabajo -muy bien remunerado- falta, cuando pruebas lo que es caer en desgracia y ya no te llaman para las tertulias, es cuando “despiertas.” Premios, promociones y tertulias, ese es el precio de compra de cualquier “intelectual,” escritor, periodista o famosillo. Fíjese usted en quien se lleva siempre los premios, son muy pocos y siempre los mismos. Fíjese en quién está “hasta en la paella” y a quien invitan a todos los programas de telebasura. El día que desaparezca o empiece a ir por su cuenta, se habrá convertido en un “arrepentido,” que, si juega bien sus cartas, será adoptado por el bando contrario y vuelta a empezar.
Nos han dividido en dos bandos y nos han unido en la estupidez.
No existe la izquierda, pero tampoco la derecha. Existe una dictadura encubierta disfrazada de democracia hecha con el único fin de expoliar a los ciudadanos. Existe en muchos países, no solo en el nuestro.
¿Alguien ha votado para que invadan su país y lo parasiten? Ni siquiera los bobos que repiten slogans. En la práctica, ninguno acogería en su casa a nadie, porque los que lo han hecho muy pronto se han arrepentido.
¿Alguien ha votado para que le prohíban cada vez más cosas? ¿Que tener un coche sea un calvario y una ruina?¿Alguien ha votado perder la soberanía energética o alimentaria? ¿Alguien ha votado que la delincuencia se dispare? ¿Qué acceder a una vivienda sea casi imposible? ¿Qué comer sea cada día más caro y que los alimentos sean cada vez peores? Y aquí no faltará el bobo que eche balones fuera diciendo que la culpa la tienen “los otros.” Pero no es cierto.
La culpa no es de los ciudadanos que inocentemente van a votar creyendo que eligen algo.
La culpa es de los que callan, los que se aprovechan y los que pudiendo hacer algo, no hacen nada. La culpa es de quién sabiendo perfectamente cómo funciona este sistema, calla y otorga.
Zapatero podría haber tenido en su caja fuerte una cabeza nuclear y nadie habría dado la voz de alarma. Se habrían puesto a salvo, eso sí, con mucha distancia. Si todo esto está saliendo ahora solo es porque va a salir por otro lado. Porque urge un pequeño cambio para que no cambie nada.
No se despisten con tesoros en cajas fuertes, secretarias salidas de un cómic de Ibáñez, esposas corruptas, hermanos defraudadores y parásitos de todo pelaje. No crean que todo lo que está ocurriendo es extraordinario. Es la norma.
Llevamos así desde que González desguazó nuestra industria, desde que nos metieron en ese club de snobs tarados que es la UE. Desde que permitimos que nos impusieran leyes aberrantes. Llevamos así desde 1982. Se han reído de nosotros.
El PSOE parece un partido creado con dos fines que ya están muy claros. El primero es destruir España y el segundo es saquearla en el proceso. Esto está claro porque cada vez que han estado en el gobierno, España ha empeorado sustancialmente. Si esto todavía no está claro para alguien, solo puede ser por una razón y es que tenga completamente sorbido el seso.
Somos un chiste, pero cada vez tiene menos gracia.
L.P.










