Si alguna vez el lector de estas lineas se decide a transitar por la web de transparencia del Ayuntamiento de Valencia y consigue acceder a los currículums de nuestros concejales de gobierno y de los altos cargos, además de darse cuenta de las escasas dotes para la redacción mínima de textos de la mayoría de concejales (y del asesor a cargo del presupuesto municipal que se lo ha redactado), se dará cuenta de que una buena parte de ellos hacen referencia a su vinculación a colectivos sociales o directamente a entidades vecinales. En efecto el pasado vecinal puntúa en esto de la política local.

Distintos nombres, pasados vecinales parecidos

Lucía Beamud incluye en su curriculum vitae su cargo como Presidenta de la Asociación de Vecinos de la Torre y su colaboración con la Confederación de Asociaciones Vecinales y de Consumidores (CAVE- COVA).

Isabel Lozano alude a su colaboración con Plataforma por Ruzafa (además de con Asociación Valencia en bici).

Alejandro Ramón nos informa de que es miembro de la Asociación de vecinos y vecinas de Castellar-Oliveral, Gloria Tello se autodenomina “Activista” de Salvem el Cabanyal.

Pilar Bernabé dice estar muy vinculada a las entidades sociales de Patraix y en concreto al mundo scout.

La Directiva municipal Helena Ferrando además de pertenecer al Secretariado Gitano ha participado en la intervención social de “barrios de acción”.

El Directivo Vicente Gallart  ha sido Vicepresidente y Portavoz de la Asociación de Vecinos de Cabanyal-Canyamelar  y miembro de Salvem el Cabanyal,

Nos quedaremos aquí, porque la relación de cargos vinculados a asociación de Valencia en bici da para un artículo aparte. Pero lo cierto es que existe en el equipo de gobierno una voluntad de dejar patente su sensibilidad vecinal.

El PSPV y Compromís hablan de participación ciudadana y de los barrios pero sólo donde les importa

Sandra Gómez en la campaña electoral de 2019 realizó un actividad “Valencia sin limites” dentro de su campaña “Aire Fresco”, donde situaba sus promesas electorales por Barrios (salvo en Penyaroja, evidentemente). Hablaba como en una reciente campaña de su partido, de poner los barrios en el mapa (a excepción de Penyaroja nuevamente).

Por su parte Compromís ya desde el año 2015, hablaba en un extensísimo apartado de su programa electoral sobre participación ciudadana. De la necesidad de hacer participar a las entidades sociales de la ciudad de Valencia de las políticas públicas municipales. Todo papel mojado, desde luego.

Algunos de los ejemplos de barrios críticos con la gestión municipal que no son escuchados

Los hechos prevalecen sobre las palabras, el 22 de mayo  del presente año en el Camino de Moncada los vecinos de Torrecalap cogían una pancarta para defender su Barrio, para evitar que les quitase un jardín del que llevan disfrutando 13 años para cederlo a un club deportivo privado, Durante la manifestación un grupo de padres y madres de los menores que realizan su actividad deportiva en el Club, insultaron a la comitiva que respaldada por centenares de vecinos decidió seguir la marcha.  Una situación similar, según me comentan miembros de la Asociación, ha sucedido en anteriores ocasiones incluso en presencia de concejales del equipo de Gobierno, que de forma descarada apoyan al Club Deportivo en detrimento de la Asociación Vecinal y sin voluntad de escuchar a esta.

Los vecinos de Torrecalap no han sido escuchados y además han sido insultados por defender sus derechos. Pero Torrecalap es una asociación crítica con la gestión municipal y eso implica riesgos, los sabemos bien aquellas asociaciones con las que el Alcalde no quiere hacerse fotos ni quiere recibirnos.

La Plaza López Chavarri

edificio con pancartas en sus balcones

Tampoco ha sido escuchado el colectivo de la Plaza Músico López Chavarrí, el Gobierno Municipal les expropia el centro de una plaza para plantar un edificio. Según los servicios municipales es la única solución posible para mantener la trama histórica de Ciutat Vella. Sin contemplar decisiones menos invasivas como el ajardinamiento o la fijación de un muro bajo de los contornos de la calle desaparecida en la actual plaza local.

Casetes de La Punta

La Punta tambe existim senyor Ribó
«La Punta tambe existim senyor Ribó» gritan los vecinos ante un Ribó que les ignora y no quiere reunirse con ellos.

Los vecinos de les Casetes de la Punta se han hartado de reclamar una solución justa a su aislamiento y a su falta de servicios públicos, así como a la recalificación de su suelo público en beneficio de otro club deportivo.

Más y más barrios marginados y sin participación ciudadana

El Palmar y el Perellonet claman por un consultorio en condiciones
El Palmar y el Perellonet claman por un consultorio en condiciones

Los vecinos del Saler y en general los del litoral, siguen sin soluciones al destrozo continuado del patrimonio natural y a la regresión de sus playas. Los vecinos de la calle Bachiller han sido absolutamente ninguneados en la reciente actuación urbanística realizada en su calle. Malilla sigue sin su centro de salud y los vecinos de Marchalenes sueñan con que la vieja Fe vuelva a dar servicio a su barrio, encadenando silencios con promesas incumplidas.

Una visita a las Pedanías pero sólo a medias. Sólo propaganda pero ninguna solución

Los hechos volvieron a imponerse a las buenas palabras el 30 de junio. El Gobierno municipal anunció una visita las Pedanías del sur a la que no invitaron a las asociaciones críticas. Hicieron una visita corta y subieron varias notas de prensa, ya tenían su objetivo cumplido, la propaganda hablaría del interés de los concejales por las Pedanías del Sur. Pero nadie hablaría de los críticos, nadie les daría voz y el Ayuntamiento se ahorraría la crítica legitima de varias entidades ciudadanas.

Ni siquiera, teniendo en cuenta el pasado de Beamud en CAVE- COVA,  han atendido a los múltiples requerimientos y criticas de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Valencia sobre el defectuoso modelo de presupuestos participativos municipales que ningunea a las entidades vecinales.  El sistema restringe propuestas legitimas del vecindario y  termina siendo la excusa principal de la implantación de nuevos tramos de carril bici. Que curiosamente, en el histórico del programa participativo, es la iniciativa que mayoritariamente demandan todos los barrios, por encima de la solicitud de bibliotecas públicas, ambulatorios o centros deportivos.

PenyaRoja olvidado nuevamente

¿De Penyaroja que decir? Los vecinos de Penyaroja no existimos para este Gobierno Municipal, apenas se reúnen con nosotros y apenas nos toleran. La Vicealcaldesa ha mostrado en varios comentarios en twitter y en el propio Pleno Municipal lo que piensa de nosotros, poco podemos decir que no conozca ya toda Valencia. Nos sentimos maltratados y humillados por este Gobierno Municipal, que parece empecinado en mantener esa postura. A día de hoy y pese a todos los requerimientos hechos, ni Ribó se ha reunido con nosotros, ni Sandra Gómez nos ha explicado por que nuestras alternativas a la recalificación no eran viables.

Pero ya nos menospreciaban antes de ser entidad ciudadana, pues como ha reconocido el Sindic d’ Agravis, eludieron todos los trámites de participación pública exigidos por la ley para realizar la recalificación contra la que nosotros luchamos.

El pasado vecinal da votos, pero aquellos que lo hacen valer en su curriculum vitae realmente nada aprendieron del espíritu vecinal. Pues no nos escuchan, no nos respetan y no tienen vocación de permitirnos cooperar en la construcción de una ciudad mejor.

José Salvador Tárrega Cervera

Presidente de la Plataforma Vecinal

Barrio de Penyaroja