El rey emérito nos ha regalado un vídeo impagable promocionando sus memorias.
Historia de la buena, nada interesada. De cómo nos libramos de un dictador (cuando tuvo a bien morirse) y de cómo cuatro pijos valientes y los hijos de la élite franquista nos dieron esta democracia que acabamos “dándonos todos.”
“Españoles sed buenos, que nos lo curramos mucho y nos costó un montón que EEUU nos aprobara el tinglado. No penséis que una vida de regalo es algo que se obtiene así sin más. Que fui rey y mi hijo lo es ahora porque antes de morirme me sacaron las intimidades a la luz. Que la niña nos tiene que heredar y si las cosas no continúan en su orden natural, lo va a tener muy chungo.”
Historia de España es ver la guerra civil como lo que fue.
Un enfrentamiento entre dos posiciones con unas causas y unas consecuencias. Lo demás, las historias de buenos y malos solo les sirven a los resentidos y los interesados. España tuvo una guerra civil, tras eso una dictadura. La dictadura comenzó en una posguerra. Hambre e injusticia, pero nada nuevo en la España de esos tiempos.
Tras décadas de dictadura, España en los años setenta estaba en unas condiciones inaceptables para Europa y los “amos del mundo” que codiciaban entre otras cosas nuestra posición privilegiada. ¿Cómo conseguir una influencia en este país? Bueno, el mismo dictador plantó el árbol cuyas ramas nos harían sombra hasta el día de hoy. Ese árbol que con tanta sorna amenazaba con agitar el bueno de Pujol.
Monarquía parlamentaria con reyes de adorno y un bipartidismo endémico que asegurara a una élite el control perpetuo de este pais.
¿No se lo cree? “rasque” un poquito a ver quién es quién en los gobiernos, las diputaciones, incluso en alcaldías importantes. Verá que el que no tenía un padre falangista, tenía un abuelo franquista y el que no, estaba en el partido (el PCE) esperando su turno. Y los del PSOE, que esperaban afilándose las uñas mientras los aleccionaban en el extranjero. Eso fue la cacareada transición un “no me jodas y yo no te jodo” y todos seguimos en el machito.
- Esa constitución redactada por padres interesados que se hizo completamente a medida, para que estemos como estamos hoy.
A pesar de lo que nos contaban, a pesar de esas historias épicas de Victoria Prego, la cosa era mucho menos épica y heroica. Esto fue (como en muchos otros paises) la instalación de un sistema de gobernanza que propiciara que unos determinados intereses foráneos no fueran cuestionados nunca. Democracia, oiga, usted puede elegir, eso sí, lo que le damos a elegir, no podrá escoger nada más.
No tendrá ni voz ni voto -nunca mejor dicho- en todo lo que no interese. Esto es lo que nos ha llevado a la actual situación. Un gobierno con partidos secesionistas que odian España y al lado, unos chorizos sin un ápice de decencia.
- La cosa ha degenerado tanto que como asesor estaba un portero de puticlub y como ministro un crápula de campeonato.
¡Qué bonita es la democracia! Todos tienen su oportunidad. Desde el pijo más inútil de una familia rica que no saben cómo buscarle la vida, a un electricista que acaba de Secretario de Organización. Eso es igualdad de oportunidades, ¡sí señor!.
Y ahora el rey emérito nos escribe sus memorias para ratificar lo buena que fue esa transición “ejemplar”, que se parece más al chiste del dentista, que cuenta que un paciente tiró mano de los inmencionables del dentista y dijo; “a que ninguno de los dos nos vamos a hacer daño.”
Pues en eso estamos querido compatriota.
El problema no es que el yerno de un proxeneta ocupe el palacio de la Moncloa. El problema es que lo demás no es mucho mejor. Gente que ha vivido de la política toda su vida. Gente que acaba como ministro de Sanidad sin saber que es una tirita y para que se usa. Gente que sabe de leyes en transportes y gente en Ciencia que no sabe ni quién es Steven Hopkins. Una ministra de Trabajo y vicepresidenta que no ha trabajado jamás… ¿Cómo hemos llegado a esto? El rey emérito nos lo explica.
Una transición hecha únicamente para favorecer a una élite e intereses foráneos. No lo va a contar así, pero un simple análisis sin ideología y guiándose por la pura lógica y la forma en que el mundo funciona, ya da muchas pistas.






