“Descartado que haya sido violencia de género”… eso nos decían para quitarle importancia.
Porque solo cuenta lo que ellos puedan usar como munición contra los hombres españoles. Porque aquí solo es importante lo que ellos te quieran contar. Pero el caso es que ese “refugee” gritó la frase, y ni parecía enajenado ni con ningún brote que no fuera el del puro odio por los que son diferentes. Tenía toda la pinta de un atentado yihadista. Como el atropello múltiple en Leipiz.
Esto llega a España con la complicidad de un gobierno al que solo le interesa importar futuros votantes.
Los trae, los acoge, les da una paguita con la excusa de la “vulnerabilidad” y espera, como no, que en un futuro muy cercano les voten. Y así, entre los que vienen atraídos por la “sopa boba” se cuelan radicales, terroristas y todo tipo de gentuza. África vacía sus cárceles y Pedro los acoge en España con los brazos abiertos. Da igual que el voto proceda de Hannibal Lecter, un voto es un voto. Por no hablar del negocio que hay montado alrededor y del que muy probablemente, tenga más de uno su comisión.
La regularización y el efecto llamada solo están agravando un problema ya de por sí muy grave. La inmigración masiva y descontrolada. Hay barrios en todas las ciudades donde ya es muy difícil vivir. Parques ocupados por gente ociosa que molesta a los vecinos. Delincuentes que roban y agreden a turistas y autóctonos como en el Raval en Barcelona.
Y lo peor es que este asesino no es el único. Se han producido muchos casos etiquetados como “brote psicótico” o “una persona con sus facultades mentales perturbadas.”
Y no creo que sea así. Es cierto que además de las cárceles también están vaciando los psiquiátricos. Es mucho más barato y seguro mandarlos aquí que tenerlos en sus paises de origen. Estoy segura de que hasta les pagan el pasaje en la patera. Pero todos los asesinos no están locos. De hecho, sospecho que muy pocos lo están.
Recordemos hace unos dos años a uno de estos en el metro de Barcelona, propinando golpes y guantazos a cuanta mujer se le cruzaba por delante. A una de ellas, una chica joven, le rompió el tímpano. Pero además de estos, entran radicales y fanáticos religiosos. Entra gente procedente de paises que contemplan los delitos contra el honor y consienten todo tipo de barrabasadas contra las mujeres. A gente así no le entra en la cabeza que apalear a su mujer sea delito y tampoco ven nada malo en violar a una mujer por no ir tapada de pies a cabeza. No hablemos ya de los matrimonios infantiles. Práctica que está prohibida en nuestro país, pero que estamos importando. Sospecho, que por esto último la izquierda Woke está tan empeñada en ir abriendo la ventana de Overton a la mínima ocasión, para intentar normalizar la pederastia.
A España la están suicidando y no solo porque la población extranjera no deja de aumentar y pronto seremos minoría.
Nos están “suicidando” poco a poco. El párroco de Almería asesinado por otro “refugee”, que por cierto se ha ido de rositas porque el pobre está también “perturbado.” El chaval al que le abrieron la cabeza con un bate de beisbol. La chica violada en Alcalá de Henares… Así suma y sigue. No hay día en el que no salte la noticia de un apuñalamiento, una violación o varias (han aumentado un 300% ) una pelea con machetes, tiroteos o riñas entre bandas. Eso sin contar con que los traficantes de drogas, que tienen casi impunidad. El propio Guadalquivir se ha convertido en su autopista fluvial y desembarcan en las playas con la misma tranquilidad que las pateras.
España a pasado en muy pocos años a ser un país inseguro. Y a partir de ahora será mucho peor. Con un paro endémico del 20% – digan lo que digan y hagan como hagan sus cuentas – ¿por qué nos dicen que hace falta gente para trabajar? Es más, ¿dónde van a trabajar si cada vez hay menos industria? Y si no trabajan y se les acaba la paguita ¿Qué van a hacer? Pues ya se lo puede usted imaginar.
No solo esto, “el estado del bienestar” lo han reventado. No se pueden absorber millones de personas con los mismos recursos.
Así que unos por radicales, otros por locos y muchos porque delinquir les sale gratis, en este país estamos constantemente amenazados.
Tristemente lo de este sábado no es una excepción y muchas cosas se convertirán en norma.
«Allahu Akbar» es el grito de los destructores de Europa y de España. Si lo escuchan ya saben, es un atentado terrorista, digan lo que digan en la televisión.










