Madrid y la Comunitat Valenciana quieren reforzar su colaboración económica mediante una estrategia logística común y la eliminación de barreras administrativas que dificultan la actividad empresarial. Estas han sido las principales reivindicaciones de la III Cumbre Empresarial del Eje Comunidad de Madrid-Comunitat Valenciana, organizada por la Fundación Conexus en el Real Casino de Madrid.
La iniciativa, puesta en marcha en 2022, busca convertir la cooperación entre administraciones y organizaciones empresariales en proyectos concretos.
Según los datos presentados por Rafael Doménech, responsable de Análisis Económico de BBVA Research, ambos territorios representan conjuntamente más de una cuarta parte de la economía española. Sus previsiones de crecimiento para este año alcanzan el 2,8 % en Madrid y el 2,9 % en la Comunitat Valenciana, por encima del 2,6 % previsto para el conjunto del país.
El presidente de la Fundación Conexus, Manuel Broseta, ha defendido la continuidad de esta colaboración al margen de los ciclos electorales. «El empresariado ha tomado la decisión de no supeditarse al calendario político», ha afirmado, al reivindicar una agenda propia para avanzar en los compromisos compartidos.
Una estrategia logística para conectar Madrid, Valencia y los mercados internacionales
La cumbre ha puesto el foco en la coordinación de las estrategias logísticas de ambos territorios, el desarrollo de infraestructuras y suelo especializado y la mejora de la conexión del Puerto de Valencia con las plataformas de distribución del centro peninsular. El objetivo es aprovechar la complementariedad entre el mercado interior madrileño y las conexiones marítimas internacionales valencianas para impulsar el transporte de mercancías y la competitividad.
María del Carmen Corral, subdirectora general de Planificación, Red Transeuropea y Logística del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, ha defendido la coordinación de las estrategias autonómicas con la planificación estatal y la implicación de los operadores privados. Por su parte, Carlos Bertomeu, presidente de Air Nostrum e Iryo, ha propuesto una conexión directa y pasante de alta velocidad con el aeropuerto de Madrid-Barajas para mejorar la integración entre el transporte ferroviario y el aéreo.
La necesidad de convertir estas propuestas en actuaciones concretas también ha centrado el debate empresarial.
Ángel Asensio, presidente de la Cámara de Comercio de Madrid, ha destacado el efecto multiplicador de la cooperación, mientras que Vicente Lafuente, presidente de la CEV, ha reclamado mejores conexiones ferroviarias para las mercancías entre el Puerto de Valencia y Madrid. Ambos territorios aspiran a reforzar su papel como plataforma logística estratégica para España y el sur de Europa.
Menos burocracia para acelerar inversiones y proyectos empresariales
La segunda gran línea de trabajo ha sido la reducción de las barreras administrativas y el avance hacia una mayor unidad de mercado. Los participantes han señalado las diferencias normativas entre comunidades, la complejidad de los procedimientos y los retrasos en las autorizaciones como obstáculos para las empresas que operan en varios territorios.
Mercedes Caballero, secretaria general de Fondos Europeos del Ministerio de Hacienda, ha defendido una mayor armonización de los sistemas de gestión y control de las ayudas europeas para evitar duplicidades. Desde el ámbito autonómico y empresarial se ha reclamado también que las compañías puedan operar en distintas comunidades sin tener que solicitar nuevas licencias cuando no sean necesarias, así como evitar que deban presentar documentos que ya obran en poder de la Administración.
El impacto de la burocracia se ha ejemplificado en el sector inmobiliario.
Ángeles Serna, presidenta de TM Grupo Inmobiliario, ha advertido de que cada mes de retraso puede incrementar aproximadamente un 1 % el coste total de un proyecto por factores como la financiación, las garantías, la inflación y el capital inmovilizado. «Una licencia que llega tarde termina trasladándolo a la vivienda», ha señalado.
La jornada ha concluido con el compromiso de avanzar hacia una hoja de ruta compartida.
José Vicente Morata, presidente del Consejo de Cámaras de la Comunitat Valenciana, ha insistido en que la coordinación debe traducirse en resultados efectivos, mientras que Miguel Garrido, presidente de CEIM, ha reclamado un marco que permita a las empresas desarrollar su actividad con menos trabas.
Broseta ha propuesto que las organizaciones empresariales consensúen un documento conjunto con proyectos, objetivos y fechas concretas.
Tras una primera cumbre centrada en identificar oportunidades y una segunda dedicada a delimitar prioridades, el reto de esta tercera edición es convertir los avances en medidas que mejoren la competitividad de Madrid, la Comunitat Valenciana y el conjunto de España.











