Los hosteleros de la ciudad de Valencia prevén un retroceso de turistas nacionales e internacionales durante las Fallas de 2025, lo que supondrá una caída del 11,4% en la facturación respecto al mismo periodo de 2024. Así lo recoge el estudio de perspectivas para las Fallas de 2025 elaborado por la Coordinadora de Hostelería de los Barrios de Valencia (CHV).
Un 57,1% de los hosteleros prevé menos ingresos

El 57,1% de los hosteleros encuestados señala que su facturación será menor que la del año pasado, mientras que un 25,7% estima que aumentará y un 22,9% cree que se mantendrá igual. La mayoría de quienes prevén una reducción de ingresos lo achacan a que este año los días clave de las Fallas caen entre semana, con el 19 de marzo, Día de San José, en miércoles.
La hostelería fallera sigue siendo un motor económico
A pesar de la previsión de caída, las Fallas continúan siendo un balón de oxígeno para los hosteleros de las zonas con mayor actividad festiva. El 65,8% de los bares y restaurantes de estas áreas confían en el consumo local y esperan facturar el doble o más del doble que un fin de semana normal. Por otro lado, un 25,7% cree que la facturación será similar y un 8,6% prevé ingresar menos que en un fin de semana fuera del periodo fallero.
El gasto medio por persona se sitúa en 19,42 euros
El gasto medio del público en Fallas se sitúa en 19,42 euros, y las franjas de mayor actividad, según los hosteleros, son:
- 35%: Comidas
- 26,66%: Cenas
- 20,61%: Tardes
- 11,66%: Noches
- 6,65%: Mañanas antes de la mascletà
Factores que condicionan la caída de facturación
La Coordinadora de Hostelería de los Barrios de Valencia considera que esta caída en la facturación es previsible, principalmente debido al calendario festivo y la incertidumbre meteorológica, tras varias semanas marcadas por la lluvia.
Además, recuerda que en 2022 y 2023 se registraron cifras récord en número de visitantes y facturación, pero que en 2024 ya se produjo un cierto retroceso en la actividad económica. En este contexto, la Coordinadora espera que, al igual que el año pasado, sean Fallas sin masificaciones, lo que permitirá a la hostelería trabajar a un buen ritmo, evitando el colapso por saturación.









