También pide que, en futuras convocatorias, se garantice que ningún joven quede excluido por motivos estrictamente económicos en una línea considerada estratégica para el futuro del campo valenciano
La Unió Llauradora i Ramadera insta a la Conselleria de Agricultura a ampliar la dotación presupuestaria de las ayudas a la instalación de jóvenes agricultores y ganaderos tras la resolución firmada el pasado sábado 25 de abril. La organización denuncia que 41 solicitudes han sido desestimadas -tal y como consta en la resolución- exclusivamente por falta de crédito, pese a haber superado la evaluación y cumplir todos los requisitos establecidos.
Según los datos publicados, el importe necesario para atender estos expedientes asciende a 1,85 millones de euros, una cantidad que, a juicio de LA UNIÓ, resulta asumible dentro del conjunto del programa. La exclusión se ha producido en aplicación del artículo 14.8 de la Orden 9/2025, que permite denegar ayudas por insuficiencia presupuestaria.
Desde La Unió Llauradora se recuerda que esta línea de apoyo se integra en el Plan Estratégico de la PAC (PEPAC) 2023-2027, donde la incorporación de jóvenes figura como una intervención prioritaria para garantizar la sostenibilidad y el relevo generacional en el sector agrario. En este sentido, subrayan que tanto la normativa como el propio diseño del PEPAC contemplan mecanismos de flexibilidad que permiten adaptar las dotaciones económicas a la demanda real.
La organización considera “difícilmente justificable” la situación generada, especialmente en un contexto de déficit estructural de jóvenes agricultores y ganaderos en la Comunitat Valenciana.
A su juicio, dejar fuera a solicitantes que cumplen los requisitos por una cuantía “relativamente reducida” compromete la eficacia de la política agraria y lanza un mensaje desincentivador para futuros profesionales del campo.
Asimismo, advierten de que el impacto de esta decisión trasciende los expedientes afectados, al incidir directamente en la viabilidad del tejido productivo, la dinamización del medio rural y la capacidad del sector para afrontar sus retos estructurales.
Por todo ello, LA UNIÓ solicita a la administración autonómica que habilite una ampliación presupuestaria que permita atender todas las solicitudes que cumplen los criterios, mediante la reasignación de fondos de otras intervenciones del PEPAC con menor grado de ejecución o, en su caso, con aportaciones adicionales procedentes de fondos propios.
La Unió Llauradora también reclama que, en futuras convocatorias, se garantice que ningún joven quede excluido por motivos estrictamente económicos en una línea considerada estratégica para el futuro del campo valenciano.
La organización agraria muestra también su disposición a colaborar con la Generalitat en la búsqueda de soluciones técnicas que permitan resolver esta situación de forma eficaz y coherente con los objetivos de la política agraria valenciana.
Hay que señalar que antes de la reciente resolución de abril de 2026, la Comunitat Valenciana estuvo 4 años sin convocar las ayudas de primera instalación para jóvenes agricultores dentro del Plan de Desarrollo Rural (PDR) anterior, siendo la última convocatoria en 2021.












