Con la llegada del verano y el aumento de las temperaturas, las Escuelas de Vela Homologadas de la Federació de Vela de la Comunitat Valenciana (FVCV) vuelven a convertirse en uno de los destinos preferidos para cientos de niños, niñas y jóvenes que buscan disfrutar de unas vacaciones activas junto al mar.
Los cursos y campus de verano viven durante estos meses su periodo de mayor actividad, consolidando la vela como una alternativa deportiva, educativa y saludable.
La vela como herramienta de aprendizaje y convivencia
Más allá de ofrecer un espacio donde refrescarse durante las jornadas de calor, la vela permite practicar deporte al aire libre en un entorno seguro mientras fomenta valores como el trabajo en equipo, la autonomía, la convivencia y el respeto por el medio ambiente.
Un aprendizaje que trasciende el agua y acompaña a quienes se inician en este deporte. El incremento de la actividad se refleja en toda la Red de Escuelas de Vela Homologadas de la Comunitat Valenciana.
En el Real Club Náutico de València, alrededor de 300 niños y jóvenes pasan cada día por la escuela durante el mes de julio. Para responder a esta demanda, el club cuenta con cerca de 40 técnicos, una cifra que alcanza los 60 profesionales durante los momentos de mayor actividad al incorporar también a los equipos de competición.
“Las altas temperaturas también nos benefician al presentarnos como un refugio climático. Además de practicar deportes náuticos, los niños aprovechan el mar para refrescarse. La escuela sirve también como escaparate para descubrir la vela como una de las mejores opciones deportivas del verano”, explica Alejandro Villacorta, director de la Escuela de Vela del Real Club Náutico de València.
Los clubes náuticos refuerzan su actividad durante el verano
En el Club Náutico Campello, las semanas de mayor participación reúnen a cerca de 50 participantes. Su director, Adrián Navarro, destaca que la experiencia va mucho más allá de la práctica deportiva. “Las escuelas de vela fomentan el aprendizaje y la práctica deportiva, pero también son espacios para compartir experiencias, relacionarse y crear un vínculo con el mar desde el respeto por el entorno natural, siempre en un ambiente seguro”, señala.
Además, recuerda que la actividad de la escuela continúa durante todo el año gracias a sus equipos de vela infantil, ligera y crucero. La misma tendencia se vive en el Real Club Náutico Torrevieja, que ha reforzado su plantilla hasta alcanzar los 13 monitores para atender el aumento de las inscripciones.
“A través de dinámicas lúdicas y juegos fomentamos el respeto por el medio marino y ofrecemos a niños y jóvenes una alternativa saludable para desconectar de las pantallas y disfrutar del deporte al aire libre”, afirma Alberto Rot, director de la Escuela de Vela del club.
Formación para garantizar el futuro de la vela valenciana
Además de acercar la vela a nuevas generaciones, las escuelas desempeñan un papel fundamental en la formación de futuros profesionales del sector.
Cada verano acogen alumnado en prácticas procedente de los ciclos formativos TEGUMN, TESEAS y del Técnico Deportivo en Vela, contribuyendo al relevo generacional de los equipos técnicos y garantizando la calidad de la enseñanza.
Para la Federació de Vela de la Comunitat Valenciana, las Escuelas de Vela Homologadas representan mucho más que un lugar donde aprender a navegar. Son espacios de convivencia, educación y deporte que, cada verano, permiten que niños, niñas y jóvenes descubran el mar desde una perspectiva activa, segura y respetuosa con el entorno.









