Un día grande para la Sociedad Filarmónica de Valencia

– El pasado martes, última jornada del mes de abril, fue un día grande para la Sociedad Filarmónica de Valencia.

La entidad ofreció un Concierto Homenaje al Patrimonio Institucional de Valencia. Galardonando con un diploma a las quince instituciones más antiguas de la ciudad, en reconocimiento a su veterana labor. Con esta iniciativa, ha conseguido conectar con las asociaciones gremiales y otros organismos cívicos, emprendiendo, de ese modo, un nuevo camino hermanado con los motores profesionales y culturales más añejos de la urbe valentina.

  • El programa del concierto tenía los ingredientes básicos para la puesta al día del repertorio.

Tras la Guerra Civil española, el empresario del Liceu de Barcelona, Mestres Quadreny, ya definió las claves para el buen elenco de las obras: tradición y renovación. Así las cosas, se incluyeron dos compositores ignotos para el público hispano: el sueco Dag Wirén y el prusiano Jean Louis Nicodé, con la inclusión de una magna partitura del menú tradicional, la Sinfonía nº 29 de Mozart. Se ofrecieron tres piezas muy bellas que se escuchan con agrado.

La Serenata para cuerdas, Opus 11, de Dag Wirén es la pieza más conocida de este compositor sueco.

Es un hombre amante de la forma ternaria y de utilizar el ritmo como una amalgama, amén del trabajo motívico, participando en cierta medida del discurso tautológico que le era tan caro a Beethoven y a los compositores románticos y postrománticos de Mitteleuropa, frente a la visión de Debussy, opuesto al desarrollo temático. Son rasgos todos ellos que lo vinculan a la tradición musical centroeuropea. Esta serenata, muy bien interpretada por la Orquesta de Cámara de la Sociedad Filarmónica de Valencia, sigue la senda de las Serenatas para cuerdas de Dvorák y Tchaikovsky.

Las Dos piezas, Opus 32, del prusiano Jean Louis Nicodé, Ein Märchen. (Un cuento de hadas) y Auf dem Lande. (En el campo), permitieron la entrada de los instrumentos de viento:

Dos oboes y dos trompas, quienes empastaron a la perfección con las cuerdas de la orquesta. Tras escuchar Ein Märchen pudimos apreciar el apego que sentía Nicodé hacia el coral, toda vez que la melodía, enunciada reiteradamente con cierta solemnidad, era armonizada cada vez de manera diferente entre las distintas voces secundarias, dentro de una discreta textura contrapuntística.

El broche final lo puso la Sinfonía nº 29 de Mozart. Julen Fernández Pla supo manejar con habilidad los atriles de la orquesta, como si fueran voces de un coro, preservando los delicados instantes contrapuntísticos sin ocultar los ostinati de las violas, los tenuti de los vientos y el diálogo entre los violines primeros y segundos.

FICHA TÉCNICA:

  • Lugar y fecha: Palau de la Música, Sala Iturbi, martes, 30 de abril, 19’15 horas. Concierto organizado por la Sociedad Filarmónica de Valencia, homenaje al Patrimonio Institucional de Valencia.

  • Programa: Serenata para cuertas, Opus 11, de Dag Wirén; Dos piezas, Opus 32, de Jean Louis Nicodé; y la Sinfonía nº 29 en La Mayor, K. 201, de Wolfgang Amadeus Mozart.

  • Intérpretes: Orquesta de Cámara de la Sociedad Filarmónica de Valencia.

  • Director: Julen Fernández Pla.

FRANCISCO CARLOS BUENO CAMEJO.