El festival Sagunt a Escena, organizado por la Conselleria de Educación, Cultura y Universidades a través del Institut Valencià de Cultura (IVC), junto con la Diputación de Valencia y el Ayuntamiento de Sagunto, reforzará este verano su programación de calle con una destacada presencia de espectáculos circenses.
La sección Off Romà, de acceso libre, ofrecerá cuatro montajes de compañías valencianas que combinarán circo contemporáneo, clown, teatro físico, música en directo y grandes espectáculos itinerantes.
La directora del festival, María José Mora, ha destacado que esta programación muestra «la versatilidad de una disciplina en constante evolución», capaz de convivir con el teatro de calle, el humor y las propuestas dirigidas a públicos de todas las edades.
Humor y misterio
La programación arrancará el 13 de agosto en la Glorieta con ‘Caso enterrado’, del colectivo Notknown.
La propuesta plantea, en clave de humor y apoyándose en la danza, la investigación del supuesto asesinato del ficus bicentenario de la Familia de la Cruz. Cuatro extravagantes sospechosas conducirán al público por un relato cargado de secretos y situaciones surrealistas.
Circo y verbena
El 21 de agosto, el patio de la Casa dels Berenguer acogerá ‘Koosha’, de la compañía El Cruce.
El espectáculo recupera el ambiente de las antiguas verbenas populares mediante una combinación de clown, música en directo y números circenses.
Juegos tradicionales para todas las edades
Al día siguiente, el 22 de agosto, La Trócola Circ presentará ‘Juga’ en la Glorieta.
La obra reivindica el espacio público como lugar de encuentro intergeneracional e invita a recuperar los juegos tradicionales y las formas de ocio anteriores a la irrupción de las nuevas tecnologías.
Un dragón recorrerá Sagunto
Uno de los montajes más llamativos llegará el 19 de agosto con ‘Fam’, de La Fam Teatre.
El espectáculo recorrerá la Alameda con un dragón articulado de seis metros de altura y doce metros de longitud, construido en hierro, cuero y madera y manipulado por cuatro intérpretes.
La pieza utiliza esta gran figura para reflexionar sobre la relación entre el ser humano y la tecnología y sobre el temor a que esta termine sustituyendo el factor humano.









