El Centre del Carme Cultura Contemporània (CCCC) y el Área de Acción Cultural de la Universitat Politècnica de València (UPV) inauguran este viernes, 14 de noviembre, la exposición ‘Sensing Presence’, de las artistas Colette Aliman y Dan Xu.
La muestra podrá visitarse en la Sala Contrafuertes hasta el 8 de enero, y forma parte del Programa de residencias artísticas de la UPV, que este año ha tenido como sede el Instituto de Telecomunicaciones y Aplicaciones Multimedia (iTEAM).
El proyecto se integra en el plan anual de divulgación científica de la UPV, con el apoyo de la FECYT-Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, y representa un diálogo entre arte, ciencia y tecnología.
Una instalación participativa inspirada en el Puerto de Valencia
‘Sensing Presence’ es una instalación participativa que ofrece un retrato atmosférico del Puerto de Valencia a partir de registros de acústica submarina, vibraciones de la superficie y corrientes de viento.
Inspirada en las investigaciones del iTEAM, la muestra convierte la Sala Contrafuertes en un espacio de escucha y percepción sensitiva, donde el visitante experimenta la presencia del puerto sin necesidad de verlo.
El director gerente del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana (CMCV), Nicolás Bugeda, ha destacado “la importancia de colaborar con instituciones públicas, como la Universitat Politècnica de València, para acercar el conocimiento y el trabajo de los artistas residentes al público”.
De la tecnología a la poética del dato
La exposición reinterpreta la idea de telepresencia a partir de la investigación sobre las tecnologías Digital Twins (gemelos digitales) que desarrolla el iTEAM en el Puerto de València.
Los Digital Twins son réplicas digitales que, mediante sensores e inteligencia artificial, reproducen el comportamiento de objetos o entornos reales para mejorar su rendimiento o gestión.
En esta propuesta, Aliman y Xu imaginan una gemela digital alternativa, no orientada a la eficiencia ni al control, sino al sentir ambiental. Los datos captados por sensores se entrelazan con grabaciones de hidrófonos, geófonos y micrófonos instalados en el puerto, y se fusionan con un modelo de IA entrenado con registros históricos, generando escenarios sonoros especulativos sobre el futuro del entorno portuario.
El puerto como cuerpo ecológico
La instalación invita a los visitantes a detenerse, escuchar y sentir, redescubriendo el puerto no como un espacio logístico, sino como un organismo ecológico y atmosférico.
A través de una telepresencia postutilitaria, la obra propone un diálogo entre el ser humano y el entorno, explorando la incertidumbre y la sensibilidad ambiental como nuevas formas de conexión con el paisaje sonoro urbano.
















