El MARQ ha cerrado la octava campaña de excavaciones en el Cabezo del Molino de Rojales con un hallazgo de gran relevancia: los restos de un edificio que podría ser uno de los templos rurales más antiguos de la provincia de Alicante.
Un referente del periodo bizantino
El descubrimiento se suma a los resultados anteriores del yacimiento, ya reconocido internacionalmente por sus aportaciones al estudio del periodo bizantino. En campañas previas, el equipo documentó una necrópolis y realizó investigaciones pioneras con el Instituto Max Planck de Alemania, que incluyen análisis antropológicos, paleopatológicos y genéticos de restos humanos.
Cómo es el edificio descubierto
Los directores de la excavación, Teresa Ximénez de Embún y Juan Antonio López Padilla, explican que el nuevo edificio presenta una tipología similar a las primeras basílicas cristianas, con dimensiones comparables a las ermitas actuales. Además, forma parte de un conjunto funerario con dos áreas de enterramientos. Por ello, podría tratarse de la primera documentación en la provincia de un espacio funerario completo con templo asociado.
Apoyo institucional y objetivos
El diputado de Cultura, Juan de Dios Navarro, visitó el enclave junto al director del MARQ, Manuel Olcina, y la arqueóloga Ximénez de Embún. Durante la visita, destacó que la Diputación de Alicante mantiene su apoyo a la investigación arqueológica. El objetivo es avanzar en el conocimiento de las civilizaciones que habitaron este territorio y dar valor científico y cultural a los hallazgos.






