La vicepresidenta primera y consellera de Servicios Sociales, Igualdad y Vivienda, Susana Camarero, ha destacado que la colaboración entre la Generalitat y las entidades del tercer sector es “esencial” para impulsar políticas de protección de la infancia y de acogimiento familiar.
Durante una reunión con representantes de la Plataforma de Organizaciones de Infancia, Camarero subrayó que la atención a los menores más vulnerables “es una prioridad absoluta para este Consell”, insistiendo en la importancia de trabajar junto a las entidades que “conocen de cerca la realidad de las familias y niños en situación de dificultad”.
Atención a menores afectados por la DANA
La reunión permitió abordar las actuaciones que la Plataforma desarrolla en los municipios afectados por la DANA del 29 de octubre, y avanzar en nuevas líneas de colaboración con la Generalitat.
La vicepresidenta valoró el ‘Proyecto dana’, una iniciativa que acompaña a familias y menores en zonas damnificadas, y recordó que la Generalitat ha desplegado un amplio dispositivo de apoyo social, con ayudas económicas directas, refuerzo de personal y formación específica en emergencias.
Entre las medidas impulsadas destacan los decretos de ayudas urgentes dirigidos a familias acogedoras, numerosas, monoparentales y vulnerables, además del refuerzo con 40 nuevos profesionales en servicios sociales y la formación de más de 400 trabajadores del ámbito social.
Camarero también destacó la coordinación con Save the Children, UNICEF, Cáritas, Cruz Roja y los colegios profesionales “para garantizar una respuesta eficaz ante cualquier situación que afecte a la infancia”.
Fomento del acogimiento familiar
La consellera explicó las acciones destinadas a que los niños y adolescentes tutelados crezcan en un entorno familiar y estable, destacando la elaboración de un plan de choque del acogimiento familiar con campañas de sensibilización y la modificación del Decreto 35/2021 para adaptarlo a las nuevas necesidades.
Asimismo, se trabaja en acelerar los procesos de valoración, mejorar la formación técnica del personal y crear un protocolo de transiciones familiares que priorice el interés superior del menor.
De forma paralela, se constituirán comisiones de desinstitucionalización que revisarán mensualmente los casos de menores en centros de recepción, con el objetivo de reducir su estancia y favorecer el acogimiento familiar o la adopción.
“Queremos que cada niño y niña crezca en un entorno familiar, estable y afectivo. Ese es el objetivo que guía todas nuestras políticas de infancia”, ha afirmado Camarero.











