La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) ha advertido de que la campaña de fruta de hueso en la Comunitat Valenciana está cerrando con pérdidas para muchos productores después de un inicio que califican como positivo. La organización agraria asegura que la demanda ha caído de forma significativa en las últimas semanas, especialmente en los calibres más pequeños, lo que ha provocado un desplome de las cotizaciones en origen.
Las previsiones al comienzo de la campaña apuntaban a una producción superior a la del año pasado. Según AVA-ASAJA, la cosecha de melocotones, nectarinas, albaricoques y ciruelas iba a superar los 40 millones de kilos, un 15 % más que en la temporada anterior. Las condiciones del invierno favorecieron el desarrollo de los cultivos y los daños por fenómenos meteorológicos fueron limitados, salvo algunos casos puntuales de pedrisco en la Vall d’Albaida.
El impacto de las lluvias y el calor
La situación cambió a mediados de mayo tras varios episodios de lluvias seguidos de jornadas con temperaturas elevadas y viento de poniente. Según la organización, estas condiciones aceleraron la maduración de gran parte de la fruta que aún permanecía en los árboles, provocando una concentración de la oferta en un corto periodo de tiempo.
Este aumento de la producción coincidió además con la llegada de fruta procedente de otras regiones productoras, generando una saturación del mercado. Como consecuencia, muchos agricultores dejaron de recibir ofertas de compra y los precios en origen descendieron hasta niveles que, en algunos casos, no cubren los costes de producción.
Aumento de costes y problemas fitosanitarios
AVA-ASAJA también denuncia el incremento de los costes de producción registrado durante los últimos meses. La organización destaca el encarecimiento de fertilizantes, energía y transporte, una situación que, según indica, ha reducido aún más la rentabilidad de las explotaciones.
A ello se suma la reducción de materias activas autorizadas para combatir plagas y enfermedades. Los agricultores muestran su preocupación por la expansión del denominado gusano cabezudo, una plaga que afecta especialmente al albaricoquero y que puede causar la muerte de los árboles. La organización reclama soluciones eficaces para evitar que este problema comprometa la continuidad del cultivo en los próximos años.
Competencia de terceros países
La organización agraria también ha expresado su preocupación por el incremento de las importaciones de fruta de hueso procedente de países como Marruecos, Argelia y Egipto. AVA-ASAJA considera que estos productores compiten en condiciones más favorables debido a una normativa fitosanitaria y medioambiental menos exigente que la aplicada en la Unión Europea.
Según la asociación, esta situación dificulta la competitividad de los agricultores valencianos y añade presión a un sector que afronta una campaña marcada por la caída de los precios y el aumento de los costes.












