La agencia internacional Moody’s ha elevado la calificación crediticia a largo plazo de la Generalitat Valenciana a Baa3 desde Ba1. De este modo, la Comunitat Valenciana recupera el grado de inversión tras más de diez años en nivel especulativo. La agencia también asigna un rating a corto plazo P-3, apoyado en la mejora de la liquidez de la Generalitat. La perspectiva se mantiene estable.
Factores que explican el cambio
Según Moody’s, la decisión responde a las condiciones fiscales más favorables registradas en 2024, con mejores saldos operativos, menor carga de deuda y una tesorería más saneada. La agencia proyecta que esta tendencia continuará durante los próximos dos o tres años, con ingresos estables y una reducción progresiva del endeudamiento.
Confianza en la sostenibilidad financiera
La agencia internacional anticipa una evolución positiva de los ingresos y una mayor sostenibilidad de las finanzas valencianas. Estos elementos, junto con el descenso de la deuda, refuerzan la confianza en la capacidad financiera de la Generalitat.
Reacciones institucionales
La consellera de Hacienda y Economía, Ruth Merino, ha destacado que recuperar el grado de inversión “refuerza la confianza de los inversores y permitirá financiarse en mejores condiciones, lo que se traduce en más estabilidad y respaldo para los servicios públicos esenciales”.
Además, subrayó que el reconocimiento de Moody’s “anima a seguir trabajando en la eficiencia del gasto y en la modernización de la Administración Pública para consolidar la recuperación y reforzar el gasto social”.






