La consellera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio, Marián Cano, ha defendido este viernes la necesidad de dotar a las regiones de un papel más activo en el diseño de la política industrial europea, de manera que “no sean únicamente destinatarias de decisiones, sino socios estratégicos en su diseño y ejecución”.
Cano ha participado en la clausura del seminario de la Comisión de Política Económica del Comité de las Regiones, celebrado bajo el lema La resiliencia del ecosistema empresarial: una oportunidad para la reindustrialización en Europa. En el acto ha estado acompañada por el presidente de esta comisión, Alberto Cirio.
Durante su intervención, la consellera ha destacado la importancia de incorporar la dimensión territorial a la política industrial. “La reindustrialización europea no ocurrirá en Bruselas ni en las capitales nacionales. Ocurrirá en miles de empresas y en cientos de ecosistemas industriales repartidos por toda Europa”, ha afirmado.
En este sentido, Cano ha señalado que uno de los principales retos de la próxima década será “avanzar desde una política industrial diseñada para sectores hacia una política industrial que incorpore plenamente la dimensión territorial”. A su juicio, Europa será más competitiva si aprovecha la experiencia, la capacidad innovadora y el potencial transformador de sus territorios.
La industria como elemento de competitividad europea
Durante la Comisión de Política Económica se han abordado las medidas para reforzar la capacidad industrial europea en un contexto marcado por la transición energética, la transformación tecnológica y una creciente competencia global.
La titular de Industria ha defendido que la industria continúa siendo un elemento esencial para la competitividad, la autonomía estratégica y la seguridad económica. “El desafío es cómo construir una política industrial europea que sea realmente eficaz. Y para ello el diseño de las políticas debe complementar la visión sectorial con una visión claramente territorial”, ha indicado.
“Las inversiones no se instalan en los sectores, sino en los territorios capaces de ofrecer talento, conocimiento, energía, infraestructuras, innovación y estabilidad institucional”, ha añadido.
Según Cano, la reindustrialización europea dependerá en gran medida de la capacidad de los territorios para generar y fortalecer ecosistemas industriales competitivos. En este sentido, ha subrayado que la competitividad es el resultado de la interacción entre formación, innovación, energía, logística, inversión y capacidad empresarial, factores cuya conexión se produce en los territorios.
Cano apuesta por inversiones que generen valor en los territorios
En su discurso de clausura, la consellera ha incidido en la necesidad de que Europa atraiga nuevas inversiones industriales que no se valoren únicamente por su volumen económico, sino también por su “capacidad para generar valor en su territorio”.
Cano ha destacado que las inversiones más transformadoras son aquellas que se integran en el ecosistema regional, colaboran con universidades e institutos tecnológicos, desarrollan proveedores locales, fortalecen las cadenas de suministro y crean empleo cualificado.
La consellera ha definido estas inversiones como “una oportunidad de transformación económica y social” cuando consiguen impulsar a cientos de pequeñas y medianas empresas hacia nuevos mercados y tecnologías.









