El incendio forestal declarado en Tírig, en el interior de la provincia de Castellón, continúa activo este domingo tras alcanzar una superficie afectada de aproximadamente 395 hectáreas y un perímetro de unos 15 kilómetros.
El fuego afronta su tercer día activo después de los incendios registrados el viernes en varios municipios del interior de Castellón durante un episodio de tormentas con intensa actividad eléctrica.
La evolución del incendio de Tírig es actualmente favorable, después de que los trabajos desarrollados durante la noche permitieran contener parte de su avance. La mayor humedad registrada durante la madrugada ha contribuido a mejorar las condiciones para los equipos de extinción.
Más de 300 efectivos concentran el dispositivo en Tírig
El operativo desplegado para combatir el incendio supera los 300 efectivos, con cerca de una veintena de medios aéreos y más de medio centenar de medios terrestres.
En las labores participan efectivos del Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón, Bomberos Forestales de la Generalitat y la Unidad Militar de Emergencias (UME), además de medios estatales y otros servicios de emergencia.
Los equipos trabajan con el objetivo de consolidar el perímetro y avanzar hacia la estabilización del incendio, que continúa siendo el principal foco activo de los incendios registrados en el interior de Castellón.
Dos frentes concentran ahora los trabajos de extinción
El dispositivo se ha dividido principalmente en dos zonas de actuación.
El primero de los frentes se encuentra en el norte, en el entorno del municipio de Catí, mientras que el segundo se sitúa en el sur, dentro del término de Tírig.
El director técnico del Puesto de Mando Avanzado (PMA), Antonio Rodrigo, ha explicado que los medios se han concentrado en estas dos áreas con el objetivo de conseguir estabilizar el incendio cuanto antes.
La evolución nocturna ha permitido mejorar la situación gracias, entre otros factores, al incremento de la humedad relativa, que habría alcanzado alrededor del 70 % durante la madrugada.
La humedad nocturna ayuda a contener el fuego
El aumento de la humedad ha favorecido la actuación de los equipos de emergencia al reducir la sequedad de la vegetación.
Según la dirección técnica del incendio, esta circunstancia ha ayudado a contener tanto el frente norte, en el entorno de Catí, como el frente sur situado en Tírig.
La mejora de las condiciones meteorológicas durante la noche ha permitido trabajar con un escenario más favorable, aunque el incendio continúa activo y todavía no se considera estabilizado.
Catí permanece confinado por la presencia de humo
El municipio de Catí continúa confinado como medida de protección ante la evolución del incendio y la presencia de humo en las inmediaciones.
La medida fue comunicada a la población mediante un Es-Alert y afecta a alrededor de 700 vecinos.
El conseller de Emergencias e Interior, Juan Carlos Valderrama, ha señalado que el confinamiento se mantendrá, al menos, hasta la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) prevista para las 17.00 horas, cuando se volverá a evaluar la situación.
Las autoridades mantienen así la recomendación de permanecer en los domicilios y seguir las indicaciones de los servicios de emergencia.
Culla y Serra d’en Galceran, bajo control
Mientras el incendio de Tírig continúa activo, la situación en otros focos registrados en el interior de Castellón ha evolucionado favorablemente.
Los incendios de Culla y Serra d’en Galceran han pasado a una situación de control, mientras que el fuego declarado en Salsadella ya ha sido extinguido.
El dispositivo de emergencias ha podido concentrar de esta manera una mayor parte de sus recursos en el incendio de Tírig, que presenta actualmente la situación más compleja.
La UME refuerza el operativo de extinción
La Unidad Militar de Emergencias participa en el dispositivo desplegado en el interior de Castellón junto a los efectivos autonómicos y provinciales.
El operativo estatal incluye también efectivos de la Guardia Civil, el Ministerio para la Transición Ecológica y brigadas forestales, además de medios aéreos y terrestres.
La intervención de la UME se enmarca en el dispositivo coordinado desde el Cecopi, en el que participan representantes de las diferentes administraciones implicadas en la gestión de la emergencia.
Los incendios se originaron durante las tormentas del viernes
Los diferentes incendios registrados en el interior de Castellón se declararon durante el episodio de tormentas del viernes, marcado por una intensa actividad eléctrica.
La hipótesis principal que se maneja inicialmente apunta a causas naturales relacionadas con la caída de rayos, aunque corresponde a los organismos competentes determinar definitivamente el origen de los fuegos.
Las condiciones meteorológicas, con tormentas secas, viento y vegetación especialmente susceptible a la propagación de las llamas, complicaron las primeras horas de las labores de extinción.
Emergencias alerta ante el riesgo de nuevas tormentas secas
El conseller de Emergencias e Interior ha advertido del riesgo que todavía representan las tormentas secas en el interior de la Comunitat Valenciana y ha pedido a la población extremar las precauciones.
La previsión de nuevos episodios de tormentas obliga a mantener la vigilancia sobre el territorio y a evitar cualquier actividad que pueda generar nuevos focos.
Valderrama ha reclamado especialmente que se evite hacer fuego mientras los servicios de emergencia mantienen desplegado un amplio dispositivo para combatir el incendio de Tírig.
La prioridad es estabilizar el incendio de Tírig
Con los fuegos de Culla y Serra d’en Galceran controlados y el de Salsadella extinguido, el incendio de Tírig se mantiene como el principal foco de preocupación en Castellón.
Los equipos de extinción continúan trabajando en los dos frentes abiertos con el objetivo de consolidar el perímetro y avanzar hacia la estabilización.
La evolución favorable registrada durante la noche ofrece un escenario algo más optimista, pero las autoridades mantienen la prudencia ante la posibilidad de cambios meteorológicos y la persistencia del riesgo de tormentas secas.













