La Generalitat Valenciana ha concluido la primera edición del Programa de Identidad Intergeneracional en Municipios en Riesgo de Despoblamiento, una iniciativa pionera diseñada para reforzar el arraigo y el sentimiento de pertenencia en pequeñas localidades del territorio valenciano.
El programa, impulsado por la Vicepresidencia Segunda y Conselleria de Presidencia, ha recorrido seis municipios de las tres provincias y ha superado las 400 participaciones directas, reuniendo a niños, familias y personas mayores en torno a la cultura, el juego y la memoria compartida.
La iniciativa plantea una aproximación diferente al reto demográfico, complementaria a las políticas basadas en inversiones, servicios públicos y ayudas económicas. Su propósito es generar vínculos con el territorio y reforzar la identidad local para que los habitantes, especialmente las nuevas generaciones, conozcan y valoren la vida en sus pueblos.
Identidad y orgullo de pertenencia para combatir la despoblación
El director general de Administración Local, José Antonio Redorat, ha destacado que el programa pretende poner en valor «la importancia de preservar los valores y la esencia de vivir en un pueblo».
Para ello, una de las claves de la iniciativa ha sido favorecer la transmisión de conocimientos entre generaciones. Las personas mayores han compartido con los niños sus recuerdos, experiencias y conocimientos, muchos de ellos heredados de sus propios antepasados.
Según Redorat, este intercambio permite evitar que parte de ese patrimonio inmaterial desaparezca y contribuye a favorecer el relevo generacional y el arraigo en los municipios rurales.
El responsable autonómico ha señalado que uno de los principales resultados del programa ha sido precisamente su capacidad para generar espacios de convivencia entre diferentes generaciones.
Los más pequeños han podido conocer las historias y costumbres de sus municipios, mientras que las familias han acompañado las actividades y los mayores han aportado recuerdos, palabras, tradiciones y conocimientos vinculados a la vida cotidiana en los pueblos.
Un cuento como hilo conductor del programa
La propuesta se ha articulado alrededor del cuento ‘Un deseo y cinco guardianes. El origen de Los Verdegales’, cuyos personajes representan diferentes elementos de la naturaleza.
El relato se adapta a las características de cada municipio para que los niños puedan descubrir, a través de una actividad lúdica, aspectos relacionados con su paisaje, patrimonio, cultura e historia.
Las plazas y otros espacios públicos de las localidades participantes se han convertido así en puntos de encuentro para niños, familias y personas mayores.
El objetivo es que estos espacios sirvan para recuperar y transmitir parte de la memoria colectiva de los pueblos y fortalecer el vínculo de las nuevas generaciones con el lugar en el que viven.
Seis municipios de las tres provincias
La primera edición del programa se ha desarrollado en colaboración con Habilinatura y ha llegado a seis municipios valencianos: Torralba del Pinar, Vall de Almonacid, Algimia de Almonacid, Calles, Chelva y Planes.
La primera actividad tuvo lugar el 6 de abril en Torralba del Pinar, donde alrededor de 200 personas participaron en el encuentro. Entre ellas se encontraban una treintena de niños y niñas, además de familias, vecinos y personas mayores.
La elección de esta localidad tuvo un significado especial, ya que el cuento utilizado como hilo conductor del programa nació en Torralba del Pinar y está inspirado en su paisaje, su historia y las experiencias de sus habitantes.
A través de una narración dirigida especialmente al público infantil, el relato pretende reflejar la realidad de numerosos municipios del interior que han sufrido durante las últimas décadas una pérdida progresiva de población y de servicios.
Las escuelas rurales también se incorporan al proyecto
El programa también ha llegado a diferentes aularios rurales, con actividades dirigidas al alumnado de centros educativos de pequeñas localidades.
En concreto, se han desarrollado sesiones en Vall de Almonacid, perteneciente al CRA Palancia-Espadán; Calles, integrado en el CRA La Serranía, y Planes, perteneciente al CRA L’Encantada.
Las actividades celebradas en estos tres centros educativos reunieron en total a 48 alumnos, que participaron en las propuestas destinadas a conocer y valorar el patrimonio natural y cultural de sus municipios.
La iniciativa busca así trasladar el conocimiento del territorio a las nuevas generaciones desde edades tempranas y reforzar el vínculo entre los escolares y el entorno en el que viven.
Actividades abiertas para implicar a todo el pueblo
Además de las propuestas desarrolladas en los centros educativos, el programa ha organizado actividades abiertas a la población para implicar al conjunto de las comunidades locales.
En Algimia de Almonacid participaron cerca de 30 personas, mientras que en Chelva la asistencia se situó entre 80 y 100 participantes. En Planes, las actividades congregaron a alrededor de 50 personas.
De esta manera, el programa ha buscado que la lucha contra la despoblación no se limite a medidas económicas o administrativas, sino que también incorpore el componente social y cultural.
La Generalitat plantea así el arraigo, la identidad local y la transmisión intergeneracional como herramientas complementarias para reforzar la población y la vida comunitaria de los municipios en riesgo de despoblamiento.









