La Federación Valenciana de Empresarios del Transporte y la Logística (FVET) ha presentado los resultados de su encuesta anual sobre la situación del transporte de mercancías por carretera en la Comunitat Valenciana, un informe que refleja el impacto del incremento del precio del combustible y otros desafíos que afectan a la actividad del sector.
El presidente de FVET, Carlos Prades, ha asegurado que 2026 «no está siendo un año de crecimiento para el sector», ya que un tercio de las empresas ha reducido su actividad, un 20 % considera que la situación es negativa y el 59,7 % ha visto disminuir su rentabilidad.
Según Prades, muchas pequeñas empresas atraviesan una situación límite tras varios meses de incremento del precio del gasóleo, aunque ha valorado positivamente la aprobación de las ayudas europeas al transporte impulsadas por el Gobierno para aliviar parte de estos costes.
El combustible reduce la rentabilidad de las empresas
La encuesta revela que siete de cada diez empresas no han podido trasladar completamente a sus clientes el aumento del precio del combustible, lo que ha provocado una reducción de sus márgenes de beneficio.
Además, el 34,7 % de las compañías ha tenido que renegociar contratos, el 29,2 % reconoce pérdidas en determinados servicios, el 27,8 % afronta problemas de tesorería, el 18,1 % sufre una mayor presión financiera y el 11,1 % ha paralizado inversiones.
Solo el 35 % de las empresas consigue repercutir íntegramente el sobrecoste del combustible, mientras que el 58 % únicamente traslada una parte y el 7 % asume completamente el incremento.
«El combustible es un factor determinante para la viabilidad de las empresas. La clave está en repercutirlo en el mismo momento para repartir el sobrecoste de forma equilibrada en toda la cadena», ha señalado Carlos Prades.
La falta de conductores sigue siendo el principal problema
El estudio confirma que la escasez de conductores continúa siendo uno de los mayores desafíos para el transporte por carretera.
El 68,1 % de las empresas identifica la falta de chóferes como uno de los principales problemas del sector y el 93 % reconoce dificultades para cubrir las vacantes disponibles.
Como consecuencia, el 58,3 % de las compañías ha dejado de prestar determinados servicios, el 37,5 % ha recurrido a la subcontratación y el 13,9 % ha tenido que vender vehículos.
Además, todas las empresas participantes consideran insuficiente el relevo generacional, mientras que el absentismo laboral ha afectado al 70,8 % de las compañías durante este año.
Infraestructuras e ITV, entre las principales reclamaciones
FVET también reclama mejoras en las infraestructuras viarias, especialmente en el Bypass, la V-30 y el futuro acceso norte al Puerto de Valencia, al considerar que la congestión incrementa el consumo de combustible, los costes de mantenimiento y reduce la eficiencia logística.
El 93,1 % de las empresas considera prioritaria la ampliación del Bypass y el 51,4 % reclama la ejecución del acceso norte al recinto portuario.
Asimismo, el 87,5 % de las empresas suspende el actual modelo de ITV por la dificultad para obtener cita previa, la escasez de líneas específicas para transporte profesional y la falta de personal.
A ello se suma la escasez de áreas de descanso y estacionamiento seguro, un servicio que el 79,1 % de las empresas valora negativamente y que consideran esencial para mejorar la seguridad vial, las condiciones laborales de los conductores y el atractivo de la profesión.
El sector teme una reducción del número de empresas
Las previsiones para el segundo semestre reflejan una moderada estabilidad, aunque con preocupación por el futuro del sector.
El 51,3 % de las empresas espera mantener su actividad, el 27,7 % prevé una evolución positiva y el 20,9 % considera que la situación será mala o muy mala.
Además, el 86,1 % cree que durante los próximos meses disminuirá el número de empresas del transporte por carretera debido a cierres, fusiones o absorciones.
Ante este escenario, FVET reclama una estrategia integral que facilite la repercusión de los costes, mejore las infraestructuras, reforme el sistema de ITV, amplíe las áreas de descanso y favorezca la incorporación de nuevos conductores para garantizar la competitividad del transporte de mercancías en la Comunitat Valenciana.











