La consellera de Hacienda y Economía, Ruth Merino, ha denunciado que la Comunitat Valenciana sigue siendo la comunidad de régimen común con la peor financiación por habitante ajustado, a pesar de que el Gobierno central insiste en que se están destinando más recursos que nunca.
“Se trata de ingresos que corresponden legítimamente a los valencianos, no de un regalo del Gobierno de Sánchez”, ha subrayado Merino. Según los datos de 2023, publicados este mes, la financiación recibida fue de 3.215 euros por habitante ajustado, la cifra más baja del conjunto de comunidades de régimen común.
200 euros por debajo de la media y más de 1.000 del mejor financiado
La media nacional fue de 3.415 euros, por lo que la Comunitat Valenciana se sitúa 200 euros por debajo, y a 1.098 euros del territorio mejor financiado. Según Merino, esta situación “perpetúa un modelo profundamente injusto que penaliza a cinco millones de valencianos y valencianas desde hace más de dos décadas”.
La consellera ha lamentado que el Gobierno central presuma de voluntad política y refuerzos récord a las autonomías, mientras la realidad de comunidades como la valenciana sigue siendo de pérdida constante por el reparto desigual de los recursos.
Recortes en inversión e impacto en el desarrollo económico
Merino ha explicado que esta infrafinanciación obliga a destinar una parte desproporcionada del presupuesto autonómico a cubrir servicios básicos. Entre 2009 y 2022, la Comunitat dedicó el 86,3 % de sus recursos a sanidad, educación y servicios sociales, frente al 81,6 % de media en otras comunidades también infrafinanciadas, según el Ivie.
Esto repercute directamente en el desarrollo económico. La falta de recursos limita la inversión en infraestructuras, empleo e innovación. Como resultado, el PIB per cápita valenciano está un 14 % por debajo de la media nacional, y la brecha ha crecido desde el año 2000.
La deuda se dispara por el déficit estructural
La consellera ha recordado que esta situación de insuficiencia ha generado un déficit crónico. Según el Ivie, el 41,7 % de la deuda acumulada de la Comunitat se debe a la infrafinanciación. Este porcentaje se eleva al 80 % si se consideran otros factores relacionados con la falta de recursos comunes y el coste financiero.
La deuda pública valenciana representa ya el 40 % del PIB autonómico, superando los 60.000 millones de euros, lo que impide acudir a los mercados financieros. “Dependemos del FLA —Fondo de Liquidez Autonómico— para poder funcionar”, ha subrayado Merino.
Sin FLA extraordinario para el déficit de 2024
La consellera ha criticado que, por primera vez desde 2012, el Gobierno aún no ha habilitado el FLA extraordinario para cubrir el exceso de déficit de 2024. Esto ha obligado a la Generalitat a solicitar un crédito de 1.816 millones a entidades financieras para atender pagos pendientes a proveedores.
“Falta voluntad política para reformar el sistema”
Merino ha acusado al Ministerio de Hacienda de bloquear deliberadamente la reforma del sistema de financiación. “Los trabajos técnicos están finalizados. Lo que falta es voluntad política de un Gobierno que no gobierna y de una ministra desaparecida”, ha afirmado.
También ha criticado que se haya sustituido el tradicional debate del Consejo de Política Fiscal y Financiera por un vídeo propagandístico. “Es otra muestra de deslealtad institucional”, ha concluido.






