El programa Entre els nostres, que inaugura el prime time de los viernes de À Punt, vuelve una semana más para ofrecernos dos historias de extranjeros que se han enamorado de nuestra tierra. A partir de las 21:45 horas, al terminar el Informativo NTC Nit, podremos conocer sus vidas, las de Alexandra y Paolo, que han viajado lejos de sus hogares hasta encontrar su lugar en Villena y Serra, respectivamente.
Alexandra llegó de México y nos contará de la mano de Maria José Berbegall una vida marcada por el amor, el carácter y un toque picante que no desaparece, y el tenis como punto de inflexión, con Juan Carlos Ferrero y Carlos Alcaraz dando un giro inesperado a su camino. Desde los Países Bajos, el programa nos presentará a Paolo, cuya búsqueda constante acaba en bicicleta, unas andas a hombros y la fuerza de la tradición compartida.
Una oportunidad de la Ferrero International Academy de Villena
Àlex llegó a España con la intención de formarse académicamente. Después de una primera etapa en Cartagena, eligió Alicante por su luz, cultura y fiestas, pero fue el amor el que la llevó definitivamente a Villena. Allí conoció a Rubén, con quien se ha casado recientemente. Uno de los momentos más especiales de su vida llegó cuando él le pidió matrimonio el mismo día que ella se doctoraba. Amante de los animales, del senderismo, de los viajes y de los disfraces, actualmente trabaja en la Ferrero International Academy de Villena.
Àlex confiesa que, a pesar de su preparación, en algunos momentos ha tenido que hacer frente a los prejuicios provocados por sus rasgos físicos y su acento. También reconoce que encontrar su lugar lejos de su familia no siempre ha sido fácil: echa mucho de menos a los suyos, y el proceso de integración la llevó incluso a pedir ayuda psicológica para gestionar ese cambio vital. Hoy asegura que se encuentra en un gran momento personal.
En Villena solo ha encontrado cariño y oportunidades, hasta el punto de sentir a la familia de Rubén como la suya propia. Apasionada por la historia de la ciudad, su gastronomía y su gente, considera que Villena es el gran tesoro que la vida le tenía reservado: un lugar donde ha encontrado el amor, el arraigo y una nueva manera de entender qué significa sentirse en casa.
La pasión por la bicicleta en la Serra Calderona
Paolo tiene 64 años, nació en los Países Bajos y durante muchos años buscó su lugar en el mundo viviendo en países como Canadá, Portugal o Alemania. Hace once años visitó a un amigo holandés establecido en Valencia y decidió recorrer en bicicleta los pueblos de la Serra Calderona para encontrar el lugar donde comenzar una nueva vida.
Después de pasar por Bétera y Náquera, llegó a Serra y sintió enseguida que aquel era su pueblo. En pocos días encontró casa y, con el tiempo, también una nueva familia. Hoy conoce como nadie las rutas de la Calderona, comparte almuerzos con sus amigos y tiene el honor de ser andero de los santos del pueblo, un privilegio reservado a las personas elegidas durante las procesiones.
Aunque se define como católico más por tradición que por convicción, Paolo vive con emoción las celebraciones de Semana Santa y se siente profundamente agradecido por haber sido aceptado por los vecinos. Recuerda con especial cariño a su gran amigo Ximo Puig —vecino de Serra—, que le animó a convertirse en andero y cuyo nicho en el cementerio todavía visita a menudo después de su muerte. Mantiene una estrecha relación con su familia y ha hecho de Serra su lugar en el mundo, hasta el punto de decir, medio en broma, que ya tiene reservado su último lugar.
Dos historias que encuentran el equilibrio con el tiempo, hasta quedarse, con naturalidad, entre els nostres.












