La Entidad Metropolitana de Tratamiento de Residuos (EMTRE) ha anunciado que solicitará por vía judicial el cobro de los impagos de cuatro municipios del área metropolitana de València, que deben más de 1.500.000 euros por el tratamiento de residuos. Ante la imposibilidad de embargar las cuentas de estos ayuntamientos, la EMTRE tomará medidas legales para garantizar el cobro.
Los municipios de Burjassot, Mislata, Paterna y San Antonio de Benagéber no han abonado las aportaciones económicas extraordinarias aprobadas en noviembre de 2023, cuyo objetivo era compensar el aumento de los costes del tratamiento de residuos. Este impago, que afecta a la tasa Tamer de 2024, tendrá como consecuencia un coste adicional de 300.000 euros en intereses y recargos, que recaerá sobre la ciudadanía de estos municipios.
El presidente de la EMTRE, Emilio J. Belencoso, ha lamentado la situación y explicó que, tras múltiples requerimientos, se ha visto obligado a abrir los procedimientos judiciales correspondientes para reclamar la deuda. “La gobernanza metropolitana exige la responsabilidad de los Alcaldes y Alcaldesas de todos los municipios que componemos el área metropolitana. Desde la EMTRE estamos trabajando sin descanso para que estos impagos no se produzcan. Como se ha demostrado durante y después de la catástrofe de la Dana, el área metropolitana y entidades como la nuestra son más importantes que nunca”, ha explicado el presidente.
Según la entidad, 41 de los 45 municipios que forman parte de la EMTRE han cumplido con su compromiso, pero los cuatro municipios deudores tienen una deuda conjunta de 1.558.451,33 euros.
En concreto, Burjassot tiene una deuda de 326.132,81 euros; la deuda de Mislata asciende a los 303.591,61 euros; Paterna debe a la entidad 804.910,35 euros y San Antonio de Benagéber 123.816,56 euros.
Además de la vía judicial, la EMTRE ha solicitado a la Generalitat Valenciana que active una cláusula que permita descontar el importe de la deuda de las aportaciones autonómicas que correspondan a estos municipios.
La deuda acumulada por los cuatro municipios, junto con los gastos derivados de la gestión de residuos durante la catástrofe de la Dana, está generando tensiones en la tesorería de la EMTRE, que se ha visto obligada a recurrir a una póliza de crédito para cubrir estos gastos.














