La Conselleria de Educación, Cultura, Universidades y Empleo, a través de la Dirección General de Patrimonio Cultural, y en colaboración con la Conselleria de Justicia y Administración Pública, ha impulsado la puesta en valor de la arquitectura original del edificio del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV), así como la difusión de sus valores históricos y patrimoniales.
Gracias a esta coordinación entre ambas consellerias, el emblemático inmueble, actualmente en fase de remodelación, abrirá al público un espacio en el que se mostrarán diversos restos arqueológicos vinculados a sus antiguos usos, como fábrica de tabacos y Casa Aduana Real. Esta iniciativa permitirá dar a conocer parte del patrimonio cultural valenciano que permanecía oculto.
El TSJCV, declarado Bien de Interés Cultural (BIC), ha sido testigo de importantes transformaciones desde su construcción. Fue levantado entre 1758 y 1764 por orden de Carlos III como Casa Aduana Real. En 1828, el edificio se adaptó para albergar una fábrica de tabacos, y en 1914 se convirtió en Palacio de Justicia.
Los trabajos actuales han permitido recuperar y documentar elementos arquitectónicos de gran relevancia histórica. Entre los hallazgos destacan una red de galerías subterráneas correspondientes a la etapa de la fábrica de tabacos, losas de piedra caliza originales, cerchas metálicas del siglo XX y aspilleras en los muros de cerramiento norte y este, datadas en torno a 1808, en plena Guerra de la Independencia.
El espacio musealizado está ubicado en la planta baja del edificio y en su acceso lateral, donde se ha conservado una muestra representativa de la estructura original y de las diferentes aportaciones arquitectónicas que han enriquecido el inmueble a lo largo de los siglos.











