La Diputación de Valencia, a través de su Central de Compras, ha puesto en marcha la licitación de un nuevo servicio para que los ayuntamientos de la provincia puedan monetizar los ahorros energéticos obtenidos tras inversiones en eficiencia. El sistema permite transformar la reducción del consumo en edificios e instalaciones municipales en una compensación económica directa, que refuerza la financiación local.
Esta iniciativa busca incentivar nuevas actuaciones de eficiencia energética al ofrecer un retorno económico añadido a las inversiones realizadas.
El sistema CAE, al alcance de todos los municipios
El nuevo Acuerdo Marco facilita el acceso al Sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE), un mecanismo que hasta ahora resultaba complejo para muchas entidades locales por su carga administrativa y las exigencias legales asociadas a la contratación pública.
Con este modelo, la Diputación centraliza la licitación y selección de los agentes que gestionan los certificados, de manera que los ayuntamientos solo deben formalizar la cesión de los ahorros energéticos generados por sus proyectos de mejora.
Menos burocracia, más igualdad de oportunidades
El diputado responsable del área, Avelino Mascarell, ha subrayado que el objetivo es “simplificar el proceso y permitir que todos los municipios, independientemente de su tamaño, puedan beneficiarse del sistema CAE en igualdad de condiciones”.
La fórmula del Acuerdo Marco reduce notablemente la carga administrativa para los consistorios, que pasan a contar con una retribución económica previamente establecida por sus ahorros energéticos.
Más de dos millones de euros anuales para los ayuntamientos
Las previsiones de la Diputación apuntan a que este nuevo modelo permitirá inyectar más de dos millones de euros cada año en las arcas municipales. Se trata de un refuerzo financiero que se obtiene directamente de políticas de sostenibilidad y eficiencia energética, alineando el ahorro de consumo con la mejora de la financiación local.
De este modo, las inversiones en iluminación eficiente, rehabilitación energética de edificios o modernización de instalaciones públicas no solo reducen el gasto corriente, sino que generan ingresos adicionales.
Un impulso a la sostenibilidad local
La iniciativa se enmarca en la estrategia provincial de apoyo a la transición energética y a la modernización de los servicios públicos locales. Convertir el ahorro energético en ingresos permite a los ayuntamientos reinvertir en nuevas mejoras, creando un círculo virtuoso entre sostenibilidad, eficiencia y capacidad financiera.
El nuevo sistema refuerza el papel de las entidades locales como agentes activos de la transición energética en el territorio.












