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130 bomberos en primera línea y 250 efectivos en total trabajan en la extinción y vigilancia del incendio
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La zona sureste, de difícil acceso, solo puede recibir agua mediante medios aéreos
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Combustible seco, tormentas secas y viento fuerte elevan el riesgo de reproducciones y nuevos focos
El oficial jefe de guardia del Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia, Jaime Mollá, ha informado que el incendio en el interior de la provincia se encuentra controlado en su perímetro principal, pero aún presenta varios puntos calientes que exigen vigilancia constante. Mollá detalló que 130 profesionales trabajan en primera línea y un total de 250 efectivos participan en el operativo, incluyendo operadores, personal logístico, Guardia Civil y otros cuerpos de apoyo.
El objetivo, subrayó, es atajar cualquier reproducción “lo más rápido posible” antes de que recupere fuerza.
Según explicó Mollá, la zona sureste del incendio ha sido la más complicada de abordar debido a su geografía abrupta y la imposibilidad de acceso con autobombas. En este sector, el transporte de agua ha sido posible únicamente con medios aéreos, mientras que en tierra han intervenido brigadas equipadas con herramientas manuales, un trabajo más duro, lento y exigente físicamente para rematar el perímetro.
Condiciones extremas para nuevos incendios
Mollá advirtió que la combinación de combustible vegetal seco, tormentas secas y viento fuerte conforma el escenario perfecto para la aparición de nuevos incendios en plena ola de calor. También señaló que el abandono progresivo de las zonas forestales ha reducido el mantenimiento preventivo y que, paradójicamente, el éxito en la extinción de incendios en años anteriores ha favorecido la acumulación de masa forestal, lo que incrementa el riesgo cuando el fuego se propaga con intensidad.














