Una encuesta elaborada por la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) revela que más del 90% de los municipios de la Comunitat Valenciana incumplen la Ley 5/1995 de la Generalitat Valenciana relativa a los Consejos Agrarios Municipales, ya sea porque aún no han constituido este organismo, ya sea porque no los convocan cada tres meses como establece la legislación.
Datos generales del estudio
Según 245 consultas efectuadas a delegados locales de AVA-ASAJA en Valencia, Castellón y norte de Alicante, 115 ayuntamientos no han procedido a constituir el Consejo Local Agrario, lo que representa el 47% del total. De los 130 consistorios que sí lo han constituido, 31 no se convocan periódicamente (24%) y de los 99 que sí lo hacen 67 no se reúnen con la periodicidad trimestral de obligado cumplimiento (68%). Por tanto, únicamente 32 localidades encuestadas cumplen la normativa (13% del total), pero la organización agraria reduce ese porcentaje al 10% o menos al tener en cuenta que los municipios que no han sido consultados son generalmente de pocos habitantes y con escasa implantación de asociacionismo agrario, lo que sugiere que no tienen constituido un consejo agrario.
Situación en la provincia de Valencia
En la provincia de Valencia -donde el sondeo de AVA-ASAJA abarca el 70% de los municipios- el 85% de los consistorios quebranta las obligaciones relativas al Consejo Local Agrario: el 41% ni siquiera lo ha puesto en marcha, el 26% de los consejos constituidos no se reúnen y el 65% de los consejos que sí se convocan no lo hacen de manera trimestral.
Situación en la provincia de Castellón
La provincia de Castellón aún muestra un incumplimiento más severo. De los 40 delegados locales de AVA-ASAJA consultados, sólo cuatro poblaciones tienen constituido el Consejo Local Agrario y lo convocan, al menos, una vez cada tres meses: Benicarló, Cabanes, Vinaròs y Xilxes. El 65% de los pueblos consultados no han constituido el consejo, el 14% de los consejos creados no se reúnen prácticamente nunca y el 66% de los consejos constituidos que sí son convocados no se reúnen cada tres meses, sino apenas una o dos veces al año.
Importancia de los consejos agrarios
AVA-ASAJA insta a los ayuntamientos -como administraciones más próximas a la población y el territorio- a dedicar una mayor implicación en defensa de los agricultores y ganaderos. Asimismo, la organización presidida por Cristóbal Aguado ya ha solicitado formalmente a la Conselleria de Agricultura que haga cumplir la Ley 5/1995 de Consejos Agrarios Municipales. Tal como establece la disposición adicional segunda, pide a la Conselleria que ponga en marcha una mesa de seguimiento del proceso de creación de los consejos agrarios a fin de instar a los ayuntamientos incumplidores a constituir su consejo agrario a la mayor brevedad posible. El artículo primero también determina que la Generalitat Valenciana prestará a las entidades locales la cooperación y asistencia que necesiten para el eficaz ejercicio de sus funciones en materia agraria. Por último, plantea la retirada de las líneas de ayudas autonómicas destinadas a aquellos municipios que no constituyen los consejos agrarios o no los reúnen de manera trimestral.
Recomendaciones de AVA-ASAJA
AVA-ASAJA recomienda a los productores que trasladen a todos los partidos políticos, sobre todo antes de las elecciones municipales, la necesidad de designar un concejal de Agricultura que conozca el sector, constituya y/o convoque el consejo agrario trimestralmente y aporte una partida presupuestaria suficiente para ejecutar las medidas canalizadas a través de este ente donde participan los representantes del sector agrario.
Actuaciones de los Consejos Locales Agrarios
Entre las numerosas actuaciones que los Consejos Locales Agrarios pueden poner en marcha destacan la reducción de fauna salvaje (batidas de cazadores, colocación de jaulas-trampa, etc.); la lucha contra los robos (documentos de trazabilidad, instalación de cámaras, uso de drones, policía rural, etc.); las rebajas fiscales (modificación de las ordenanzas fiscales, IBI rústico, solicitud de reducción de módulos del IRPF, etc.); ayuda a los ayuntamientos para el acondicionamiento de los caminos rurales; planes locales de prevención de incendios forestales, etc.























