El pasado 29 de octubre, la comarca de l’Horta Sud vivió una de las catástrofes naturales más devastadoras de su historia reciente. Torrent, fue uno de los municipios afectados, sufrió un impacto devastador con la pérdida de once vidas localizadas en el término municipal, de un total de 222 fallecidos en toda la provincia de Valencia, y extensos daños en infraestructuras, viviendas y servicios. Un mes después, la ciudad trabaja intensamente en la recuperación, enfrentando los retos que plantea una reconstrucción a gran escala.
La alcaldesa ha querido agradecer a todas las personas que se han implicado en la atención y recuperación de la ciudad, “Muchísimas gracias a los vecinos, voluntarios, asociaciones, empresas y entidades de Torrent que se han volcado en ayudar durante este mes. Sin su esfuerzo, hubiera sido imposible atender a todas las necesidades urgentes que nos ha dejado esta tragedia. También quiero destacar la inmensa solidaridad que hemos recibido desde toda España. Ha sido un ejemplo de humanidad y de país que jamás olvidaremos”.
Camino hacia la reconstrucción
Aunque Torrent ha avanzado significativamente, el proceso de reconstrucción está lejos de completarse. La reparación de caminos rurales, como el paso inundable del Clot de Bailón, es crucial para reconectar núcleos diseminados como La Pirámide, Font de la Teula y Corral de Manyet. El paso inundable del Clot ya se está reconstruyendo y se trabaja junto a la Consellería de Agricultura para recuperar otro paso importante sobre el barranc de l’Horteta.
Otros caminos, como Xarcos Secs, han sido reabiertos de forma provisional, gracias al Consell Agrari Municipal y empresas locales contratadas.
A pesar de los limitados recursos, el Ayuntamiento continúa trabajando en la reconstrucción con el único apoyo de la Generalitat. Sin embargo, la falta de intervención directa del ejército en la limpieza de pasos inundables, caminos rurales y garajes ha dejado al consistorio con gran parte de la carga.
Los barrancos de l’Horteta y del Poyo son puntos críticos que requieren una intervención urgente. Se necesita un proyecto integral y refuerzo de los taludes que han quedado gravemente afectados, así como un plan continuo de limpieza y conservación, para lo que se necesita del apoyo del Gobierno, a través de la Confederación Hidrográfica del Júcar. Por esa razón, desde el consistorio han solicitado una reunión al presidente de la CHJ, Miguel Polo, con el objetivo de trasladar y abordar las necesidades y preocupaciones del municipio.
La alcaldesa ha afirmado que “Solicitamos con urgencia al Gobierno central y a la Confederación Hidrográfica del Júcar que atiendan nuestras demandas. Sin su colaboración, la reconstrucción de los barrancos y otras infraestructuras críticas será imposible”.
Una ciudad resiliente
La vuelta a la normalidad en Torrent no es una tarea sencilla, ya que la magnitud del desastre ha afectado a múltiples ámbitos, desde infraestructuras hasta el tejido económico, social y emocional. Los desafíos a corto plazo abarcan muchas áreas, desde la reparación de infraestructuras hasta el apoyo emocional a los vecinos y búsqueda de viviendas, pasando por ayudas económicas urgentes y directas, las necesidades del municipio son claras y apremiantes y requieren una respuesta coordinada entre instituciones públicas y ayuntamiento.
La recuperación y reconstrucción dependerá de la implicación y la inyección económica de los distintos gobiernos de la nación, autonómico y local, para que cuanto antes la ciudad al completo pueda volver a una normalidad razonable.
“Aunque nos queda mucho por hacer, tengo la certeza de que juntos, con esfuerzo y determinación, saldremos adelante y haremos de Torrent una ciudad aún más fuerte y unida”, concluye Folgado.
La tragedia ha puesto a prueba la fortaleza y solidaridad de Torrent. Vecinos, voluntarios y Ayuntamiento han unido esfuerzos para superar los desafíos y avanzar hacia la recuperación. Aunque queda un largo camino por recorrer, la ciudad ha demostrado su capacidad para enfrentar la adversidad con determinación y esperanza. Un mes después, Torrent sigue en pie, mirando al futuro con optimismo y trabajando para reconstruir su presente.














